Desde que se produjera el viral tiroteo con armas de guerra, la presión policial en las Tres Mil Viviendas de Sevilla ha ido en aumento en lo que ya se está convirtiendo en la mayor intervención y más prolongada de las fuerzas de seguridad en la zona.
Ahora, la Policía Nacional de Sevilla ha puesto ya a disposición judicial a los siete detenidos el pasado martes en la denominada como operación Sísifo, la última macro redada acometida contra el narcotráfico, que incluyó ocho registros domiciliarios.
Una operación en la que fueron desplegados en tres barrios de Sevilla unos 80 agentes de diversas unidades como la UPR, GOES, UDYCO y Seguridad Ciudadana, entre otras, y que se suma a las ya realizadas tras el tiroteo de alta intensidad que se produjo el pasado 12 de octubre, en el barrio de las Tres Mil Viviendas del Polígono Sur de Sevilla, y que se saldaron con 21 plantaciones de marihuana destruidas, cinco encarcelados y el decomiso de cinco armas de fuego.
El subdelegado del Gobierno en Sevilla, Francisco Toscano, manifestaba el martes que «este tipo de operaciones se van a seguir ejecutando siempre que la operativa policial así lo determine».




