Estado fijo o estado temporal, si una persona es tendente a la melancolía, si sus episodios nostálgicos, son repetidos en el tiempo, será un melancólico, si una persona por su carácter, por su manera de desenvolverse y de afrontar la vida predomina la felicidad, será una tipa o un tipo feliz. Verbo SER; esencia y permanencia, verbo ESTAR; estado y temporalidad. Podría servir de ejemplo para una clase de nivel A1 de español, discernir entre estar y ser, considero que todos contemplamos a la felicidad como un evento temporal, nadie puede ser ni pretender ser siempre feliz, es imposible, es por otra parte enfermizo.
“Yo soy feliz con que vengas cuando puedas a verme” Dice mi abuela.
“¡Qué feliz soy de que me lleves al cole! Dice Daniel.
Agallas y simba ladran y mueven la cola
Manifiestan perrunamente felicidad.
Un mensaje de madrugada;
“Qué feliz me ha hecho que nos veamos hoy”
Salud, efímero, camino, orgullo. Rescato estas cuatro palabras entre tantas otras que respondieron mis amigos, a la pregunta ¿Qué es para ustedes la felicidad?
Salud; Felicidad como un cuidado, reflejada en el bienestar físico y mental.
Efímero; Felicidad como momento, como aceptación de su volatilidad.
Camino; Felicidad como adverbio, felicidad como “mientras”
Orgullo; cuestión de ego.
Una mesa atestada de gorriones, han advertido que he dejado migas de pan, me he terminado la tostada, me despego de la mesa(lo justo para cruzar una pierna sobre otra) Uno no teme mi mano, se ha acostumbrado a mi presencia, yo leo.
He perdido sus voces en la lejanía, no llevo puestas las gafas, el agua está helada, he tocado dos veces la boya, he buceado, me dejo llevar, floto.
Pienso en lo pequeño que soy comparado con la inmensidad del mar.
No puedo definir la felicidad sin recurrir al ejemplo, al momento, donde he sido feliz.
Para mi, felicidad, está estrechamente relacionada con la tranquilidad, con el control, con lo esperable, no obstante he sido feliz en el conflicto y en el caos, en medio de lo que no esperaba, en lo inesperado.
“ Pero Sísifo enseña la fidelidad superior que niega a los dioses y levanta las rocas.
También el juzga que todo está bien. Este universo en adelante sin dueño no le parece estéril ni fútil. Cada uno de los granos de esa piedra, cada fragmento mineral de esa montaña llena de noche, forma por sí solo un mundo. La lucha por llegar a las cumbres basta para llenar un corazón de hombre. Hay que imaginarse a Sísifo feliz”.
No puedo dar mejor consideración sobre la felicidad que Camus, en su obra El mito de Sísifo, es decir todos estamos condenados a repetir hasta la muerte el tedio de la rutina, pero queda en nuestras manos que ese camino, comprendido por momentos eventuales y efímeros de felicidad sea llevadero para al final de nuestros días, haber vivido con plenitud y felicidad




Me ha parecido un texto excelente. La conexión entre la gramática básica del “ser” y “estar” y la reflexión sobre la felicidad está muy bien lograda. Es original, está bien escrito y se nota que está pensado con honestidad. Un artículo así da gusto. Enhorabuena.