En medio de las tensiones geopolíticas entre Estados Unidos y Cuba, China aprobó una ayuda de emergencia para la isla caribeña, informada en reunión celebrada en el Palacio de la Revolución el pasado día 20.
Ubicada a unos 170 km de los EE.UU., la isla ha sufrido embargos económicos durante décadas con el fin de forzar un cambio de régimen. Económicamente, los embargos dejaron a Cuba vulnerable frente a la dependencia de ciertos actores externos.
En el sector energético tal dependencia ocurría con Venezuela, gran productora y suministradora de petróleo la isla que posee la mayor parte de su matriz energética relacionada al uso de combustibles fósiles. La reciente invasión de Venezuela operada por Estados Unidos dejó a la isla en una grave crisis debido a la interrupción del suministro y al control indirecto que los Estados Unidos administran bajo petróleo venezolano. Con esto, Cuba ha enfrentado apagones eléctricos que afectan a más del 60% de todo el territorio nacional.
El embajador chino, Hua Xin, se reunió con el presidente cubano Miguel Díaz Canel para comunicar la ayuda financiera por valor de US$ 80 millones y la donación de 60 mil toneladas de arroz – elemento esencial para la dieta diaria de la población cubada que viene sufriendo restricciones frente a la crisis de las importaciones. De este total, 4.800 toneladas ya han llegado a Cuba, y el resto se espera que sea entregado en los primeros meses del año.
Según el gobierno cubano, en este contexto marcado por la crisis económica y energética, los USD 80 millones se destinarán a la compra de equipos eléctricos y otras necesidades urgentes. Hua Xin explicó que la ayuda financiera es fruto de conversaciones que involucran principalmente a Bruno Rodríguez, ministro de Relaciones Exteriores, y Qiu Xiaoqi, enviado especial de China para América Latina y el Caribe.
La ayuda financiera china, además de ser humanitaria, es también de orden geopolítico y refuerza la presencia china como socio estratégico en américa latina frente a las incertidumbres y hostilidades pasadas por el régimen trumpista
Se destaca que la relación entre China y Cuba es estratégica para la estrategia cubana de transición energética y disminución de la dependencia de combustibles fósiles, que daría una estabilidad en el suministro de electricidad en el país.
En la reunión celebrada en el Palacio de la Revolución, que contó con el viceprimer ministro y titular de Comercio Exterior e Inversiones Extranjeras, Oscar Pérez-Oliva Fraga y el ministro de Minas y Energía, Vicente de la O Levy, también se acordó un cambio en el método de ayuda para los proyectos de estímulo a la energía fotovoltaica en el país. En marzo de 2025, las autoridades anunciaron que la Isla tenía previsto construir 22 parques fotovoltaicos con un donativo chino, aunque se indicó que aportarían 120 MW.
Las partes acordaron establecer una empresa ejecutora para esta tarea.




