La guerra impulsada por Estados Unidos e Israel en Oriente Próximo genera un rechazo mayoritario en la sociedad española. Según una encuesta elaborada por la consultora 40dB, el 68,2 % de los españoles se opone al conflicto militar promovido por el presidente estadounidense Donald Trump y el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu, mientras que apenas un 23,2 % respalda la intervención militar.
Los datos reflejan una clara posición de la opinión pública española frente a una guerra que ha vuelto a situar la tensión internacional en el centro del debate político. El rechazo se extiende además a distintos segmentos ideológicos y generacionales, lo que apunta a un consenso social amplio contra la escalada militar en Oriente Próximo.
Un rechazo transversal en la sociedad española
El estudio muestra que la oposición al conflicto no se limita a un único sector político. Aunque el rechazo es más fuerte entre los votantes progresistas, también aparece entre una parte significativa del electorado conservador.
La encuesta refleja que dos de cada tres ciudadanos consideran que la guerra impulsada por Estados Unidos e Israel no debería contar con el respaldo de España, una postura que conecta con una tradición histórica de rechazo social a los conflictos armados que implican a potencias occidentales en Oriente Próximo.
En ese sentido, los resultados recuerdan inevitablemente al clima social que se vivió en España durante la guerra de Irak en 2003, cuando millones de personas salieron a las calles bajo el lema “No a la guerra”.
Aunque el contexto geopolítico actual es distinto, el rechazo ciudadano vuelve a situar el pacifismo y la diplomacia como las posiciones predominantes en la sociedad española.

Apoyo a la postura del Gobierno español
El sondeo también analiza la valoración de la ciudadanía sobre la posición adoptada por el Gobierno español frente al conflicto. En este punto, más de la mitad de los encuestados respalda la decisión del Ejecutivo de no permitir que las bases militares estadounidenses en territorio español participen en operaciones relacionadas con la guerra.
La negativa del Gobierno a implicarse militarmente en el conflicto ha sido uno de los elementos más destacados del posicionamiento español en el escenario internacional. En un contexto de fuerte presión diplomática por parte de Estados Unidos, el Ejecutivo ha defendido que la prioridad debe ser evitar una escalada bélica y apostar por una solución diplomática.
Según los datos de la encuesta, un 42,2 % de los ciudadanos aprueba la gestión del presidente Pedro Sánchez ante la crisis internacional, mientras que la postura del líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, recibe el respaldo de un 18,7 % de los encuestados.
Estos datos reflejan también que el conflicto internacional está teniendo un impacto directo en el debate político interno.
Preocupación e incertidumbre ante la escalada internacional
Más allá de las posiciones políticas, la guerra ha generado un clima de preocupación en la ciudadanía. La encuesta señala que la emoción predominante entre los españoles es la preocupación, mencionada por el 36,5 % de los encuestados.
A esta sensación se suman otras reacciones como la indignación (18,3 %) y la incertidumbre (16,7 %), lo que refleja el impacto psicológico y social que está teniendo el conflicto en la opinión pública.
El seguimiento mediático también es muy elevado. Según el estudio, cerca del 80 % de los españoles afirma estar pendiente de la evolución de la guerra, un dato que confirma la enorme atención que está generando el conflicto.

Esta preocupación no es solo geopolítica. Muchos ciudadanos temen también las consecuencias económicas de la guerra, especialmente en aspectos como el precio de la energía, la inflación o la estabilidad del comercio internacional.
El impacto político de la guerra
La encuesta también analiza hasta qué punto el conflicto puede influir en el comportamiento electoral de los ciudadanos. En este sentido, un 43 % de los encuestados reconoce que la guerra podría influir en su voto en futuras elecciones, mientras que un 48 % considera que no tendrá impacto en su decisión política.
Este dato muestra que la guerra no solo está marcando la agenda internacional, sino que también podría tener consecuencias en el debate político interno.
En cualquier caso, el mensaje principal que emerge de la encuesta es claro: la mayoría de los españoles rechaza la guerra y apuesta por una salida diplomática al conflicto.
En un momento de creciente tensión internacional, la opinión pública española parece inclinarse mayoritariamente por evitar una nueva escalada militar en Oriente Próximo y por reforzar el papel de la diplomacia y el diálogo como herramientas para resolver los conflictos.



