El mercado del aceite de oliva atraviesa una campaña marcada por una fuerte demanda y una producción más limitada de lo previsto. Los datos de comercialización muestran un ritmo de ventas elevado, mientras agricultores y administraciones advierten de que la cosecha será menor en diversas zonas productoras, especialmente en Andalucía y en la provincia de Jaén.
Según cifras difundidas por la Agencia de Información y Control Alimentarios (AICA), las salidas de aceite al mercado se mantienen en niveles muy altos desde el inicio de la campaña, con volúmenes mensuales que superan con frecuencia las 120.000 toneladas. Esta tendencia confirma la fortaleza del consumo y de las exportaciones, incluso en un contexto de menor disponibilidad de producto.
Las organizaciones agrarias coinciden en que la demanda continúa firme tanto en España como en los mercados internacionales. El arranque de la campaña ya registró más de 130.000 toneladas comercializadas en un solo mes, una cifra que consolidó el ritmo de ventas del año anterior y evidenció la fidelidad de los consumidores al aceite de oliva.
Una cosecha más corta
El buen comportamiento del mercado contrasta con las previsiones de producción. Diversos análisis del sector y estimaciones agrarias apuntan a una cosecha inferior a la esperada debido a factores climáticos y biológicos que han afectado al olivar. Entre ellos destacan las altas temperaturas registradas durante el verano, episodios de sequía y el fenómeno de la vecería.
En el caso de la provincia de Jaén, principal zona productora del mundo, las estimaciones sitúan la producción en torno a 475.000 toneladas, lo que supone un descenso de más del 15% respecto a la campaña anterior. Aun así, la provincia continúa concentrando cerca del 44% del total andaluz.
Las organizaciones agrarias subrayan que en comarcas concretas las pérdidas podrían ser incluso mayores. En algunas zonas olivareras se calcula una reducción de entre el 30% y el 40% de la cosecha, provocada por la floración irregular, la presión de plagas y las condiciones meteorológicas adversas durante el desarrollo del fruto.
En el siguiente enlace del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, aparece un informe encargado de presentar de forma dinámica datos de estadística agrarias de la Encuesta sobre Superficies y Rendimientos de Cultivos (ESYRCE).
https://www.mapa.gob.es/es/estadistica/temas/estadistica-digital/powerbi-esyrce
Un mercado tensionado
La combinación de ventas intensas y menor producción mantiene la tensión en el mercado del aceite. Los datos de comercialización indican que gran parte de la producción ya se ha vendido antes de finalizar la campaña, lo que podría reducir al mínimo las existencias disponibles para enlazar con la siguiente cosecha.
Desde el sector se advierte además de que el contexto internacional también influye en la evolución del mercado. Factores como el encarecimiento de los costes agrícolas o la incertidumbre en los mercados exteriores generan preocupación entre cooperativas y productores, que siguen de cerca la evolución de la demanda y de los precios.
Preocupación por la rentabilidad
A pesar de la fuerte comercialización, organizaciones agrarias como UPA o COAG alertan de que muchos olivareros siguen vendiendo por debajo de los costes de producción. Esta situación, aseguran, pone en riesgo la viabilidad económica de explotaciones tradicionales, especialmente las de pequeño y mediano tamaño.
El sector espera ahora la evolución de los próximos meses y, sobre todo, las condiciones meteorológicas de la próxima campaña para determinar si el mercado se estabiliza o continúa la tensión entre oferta limitada y demanda elevada.
Para mayor información sobre el Aceite de Oliva, se facilita el siguiente enlace del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación.


