Las agresiones a profesionales sanitarios continúan aumentando en Málaga y en el resto de España, y afectan especialmente a las mujeres. Según datos presentados por el Colegio de Médicos de Málaga y el Sindicato Médico, en 2025 se registraron 72 agresiones a médicos en la provincia, la mayoría de ellas en centros de Atención Primaria y con médicas jóvenes como principales víctimas.
Del total de incidentes, 69 ocurrieron en la sanidad pública y tres en la privada, y el 64% de las víctimas fueron mujeres, especialmente profesionales menores de 35 años que trabajan en Atención Primaria, el ámbito donde se concentra cerca del 80% de los casos.
La mayoría de los ataques incluyeron insultos, amenazas o coacciones, mientras que un 21,7% derivó también en agresiones físicas, lo que evidencia el aumento de la violencia contra el personal sanitario en las consultas.
Las agresiones se duplican en un año
Las cifras reflejan un incremento notable respecto al año anterior. En 2024 se contabilizaron 31 agresiones a médicos en la provincia, mientras que en 2025 la cifra alcanzó las 72, más del doble.
Los responsables del Colegio de Médicos alertan de que estos datos podrían representar solo una parte del problema. Según la institución, muchos profesionales optan por no denunciar por haber normalizado este tipo de situaciones o porque consideran que los insultos, al no estar tipificados como delito desde la reforma del Código Penal de 2015, tienen escaso recorrido judicial.
Petición de más protección y medidas
Ante esta situación, las organizaciones médicas reclaman mayor seguridad en los centros de salud, campañas de concienciación y sanciones más contundentes contra los agresores. Además, defienden la creación de un registro único que permita conocer con mayor precisión el número real de agresiones al personal sanitario.
El problema no se limita a Málaga. En toda España se registraron 879 agresiones a médicos en 2025, el mayor número desde que existen registros, y las mujeres concentraron casi dos tercios de los casos, especialmente en el ámbito de la Atención Primaria.
Los profesionales sanitarios advierten de que la violencia en las consultas no solo afecta a su seguridad, sino también a la calidad de la atención. “Un profesional que trabaja con miedo no puede cuidar con excelencia”, señalan desde el sector médico, que insiste en la necesidad de una respuesta institucional más firme frente a estas agresiones.



