La Semana Santa de Sevilla encara su recta final con dos jornadas muy diferenciadas en cuanto a tono y participación: el recogimiento del Sábado Santo y la celebración del Domingo de Resurrección, que pone el broche a una intensa semana cofrade.
Este Sábado Santo (4 de abril) está marcado por la sobriedad y el carácter oficial de las hermandades que procesionan en esta jornada. Las cofradías protagonistas son Los Servitas, La Soledad de San Lorenzo, El Santo Entierro y La Trinidad.
Sus recorridos transcurren por enclaves emblemáticos del centro histórico, atravesando la Carrera Oficial —desde La Campana hasta la Catedral— y calles como Sierpes, Tetuán o la Plaza de San Francisco. En el caso del Santo Entierro, destaca su paso institucional por el corazón de la ciudad, mientras que los Servitas recorren zonas como San Marcos y Bustos Tavera en un ambiente de recogimiento.
Por su parte, el Domingo de Resurrección (5 de abril) presenta una única procesión, pero cargada de simbolismo:
La Hermandad de la Sagrada Resurrección. Esta cofradía recorre puntos como la Plaza del Señor de la Resurrección, la calle San Luis, la Alameda de Hércules o Trajano, antes de incorporarse a la Carrera Oficial y regresar posteriormente por el centro histórico.
Frente al tono solemne del día anterior, esta jornada se caracteriza por un ambiente festivo y luminoso, celebrando la resurrección de Cristo y marcando el final de la Semana Santa sevillana.
De este modo, Sevilla despide su Semana Santa combinando tradición, solemnidad y alegría, en dos jornadas que reflejan la riqueza y diversidad de una de las celebraciones más importantes de la ciudad.


