El sindicato UGT asegura que la consejera de Salud y Consumo, Catalina García, «ya ha pasado del maltrato al insulto» a los profesionales del Servicio Andaluz de Salud (SAS) «al volver a renovar cuatro meses», toda vez que lamenta «la política de contrataciones y la falta de sensibilidad para con sus trabajadores».
«Primero era un año, luego un mes más once meses y ahora parece que, después de renovar uno, renovarán cuatro», critican desde UGT, al tiempo que añaden que se haya hecho a través de la prensa «sin reunir a la Comisión Central de Bolsa, sin informar a los representantes de los trabajadores y a unos días de que acaben 7.000 contratos«.
De este modo, a través de un comunicado, señalan que «es absolutamente lamentable que el Sistema Sanitario Público esté en
las manos de estos políticos que insultan, literalmente, a miles de profesionales que parecen estar mendigando un contrato primero de un mes y ahora de cuatro meses».
Se pregunta así «dónde está la continuidad asistencial, la conciliación de la vida laboral y familiar y la estabilidad en el empleo», para añadir que «está claro, en el mismo cubo de basura en el que quieren meter a todo el sistema público y que a fuerza de intentarlo lo van a conseguir».
«Miles de personas trabajadoras de todas las categorías, miles de familias y de necesidades individuales, de ilusiones, que se vuelven a maltratar y vejar por la falta de capacidad de gestionar de esta Consejería de Salud«, finaliza UGT.
Reunión con la consejera
El secretario general de UGT Andalucía, Oskar Martín, junto al responsable del sector sanitario de Servicios Públicos del sindicato, Antonio Macías, ya mantuvo en la tarde de ayer lunes una reunión con la consejera de Salud y Familias, Catalina García, y su nuevo equipo, la viceconsejera María Luisa del Moral; la gerente del SAS, Valle García; y la directora de Recursos Humanos, Carmen Bustamante.
Según nota de prensa, durante el encuentro, Oskar Martín ha mostrado su preocupación por el «malestar» existente entre los usuarios de la sanidad pública, los profesionales y los propios sindicatos, y ha ofrecido a la consejera la colaboración de UGT para que se cumplan los acuerdos alcanzados, como el de atención primaria, cuyas medidas principales «aún no se han aplicado, desde que se firmara el pasado mes de mayo».
También ha expresado su interés por el desarrollo de la estrategia de mejora de salud mental. El secretario General de UGT Andalucía ha asegurado: «Donde participamos aportamos y construimos, porque contamos con el conocimiento y la experiencia de nuestros delegados y delegadas, que están en el día a día con las necesidades de los profesionales».
Por su parte, el responsable del sector sanitario de la Federación de Servicios Públicos, Antonio Macías, ha transmitido al nuevo equipo directivo de la Consejería, su inquietud por «la desorganización existente en algunos centros, lo que provoca un deficiente servicio, un bloqueo en atención primaria y falta de calidad asistencial, lo que puede resolverse cuando se apliquen las medidas previstas en el Pacto de Atención Primaria.»
Otros problemas que hay que resolver, recuerda Macías, son las listas de espera o el «tapón» que sufre el sistema de emergencias hospitalario, causado, precisamente porque la atención primaria no ofrece solución a los pacientes, en este nivel sanitario. Antonio Macías ha señalado que donde hay negociación y se tienen en cuenta las propuestas del sindicato, la gestión mejora, como ha ocurrido en el proceso de estabilización del personal público del SAS, donde se van a estabilizar a 60 mil profesionales; la renovación de las bolsas o los traslados.
Igualmente, Oskar Martín ha destacado la clara posición de UGT a que las inversiones vayan dirigidas a la sanidad pública, frente a los conciertos con la sanidad privada, como ocurrió con los 700 millones de euros para aliviar listas de espera que, entiende el sindicato, «podrían haberse destinado a contratación de personal público».
El secretario General de UGT Andalucía ha agradecido a la consejera el encuentro, que ha calificado de «cordial y constructivo», y espera que estas reuniones a nivel institucional se produzcan periódicamente para avanzar en cuestiones más globales, más allá de las reuniones sectoriales en las que participa la federación de servicios públicos y los demás sindicatos del sector.



