La capital andaluza conserva cerca de 125 templos repartidos por su casco histórico, un patrimonio que hoy refuerza su peso como destino cultural
Iglesias, conventos y capillas forman parte del paisaje urbano sevillano desde hace siglos. La concentración de templos sitúa a la ciudad solo por detrás de Roma y explica parte del atractivo turístico de su centro histórico.
Sevilla acumula récords patrimoniales de todo tipo, pero uno de los menos conocidos tiene que ver con su arquitectura religiosa. La ciudad es considerada la segunda del mundo con mayor número de iglesias, únicamente superada por Roma. En sus calles se contabilizan alrededor de 125 templos, muchos de ellos integrados en barrios históricos que mantienen intacta su estructura urbana.
Una herencia que viene de la Edad Media
La abundancia de iglesias en Sevilla no es fruto del azar. Tras la conquista cristiana del siglo XIII, buena parte de las mezquitas existentes fueron transformadas en parroquias. A partir de ese momento comenzó un largo proceso de construcción de conventos y templos que se extendió durante siglos.
Especialmente entre los siglos XV y XVIII, coincidiendo con la etapa de mayor prosperidad económica de la ciudad gracias al comercio con América, distintas órdenes religiosas y hermandades consolidaron una amplia red de edificios religiosos dentro del recinto urbano.
Ese crecimiento histórico explica que hoy el casco antiguo sevillano, uno de los más extensos de Europa, concentre una densidad monumental poco habitual.
Monumentos religiosos que son también reclamo turístico
Entre los templos más visitados figura la Catedral de Sevilla, considerada uno de los mayores edificios góticos del mundo. Junto a ella destacan la Iglesia del Salvador, el conjunto barroco de San Luis de los Franceses o Santa María la Blanca, conocida por la riqueza ornamental de su interior.
Más allá de su función litúrgica, muchos de estos espacios actúan como auténticos museos, con importantes colecciones artísticas, retablos históricos y esculturas de gran valor patrimonial.
Tradición viva en la Sevilla actual
El peso de las iglesias sevillanas no se limita al pasado. Siguen siendo hoy centros activos de la vida social y cultural de la ciudad. Celebraciones como la Semana Santa, con reconocimiento internacional, sitúan a estos templos en el centro de la actividad pública y generan cada año una notable llegada de visitantes.
El resultado es una ciudad donde la dimensión religiosa, histórica y turística continúa estrechamente vinculada.
La extensa red de iglesias forma parte inseparable de la identidad sevillana. Más allá de las cifras, el conjunto de templos define la fisonomía del centro histórico y refuerza el papel de Sevilla como uno de los grandes destinos patrimoniales del sur de Europa.
