Nueve años ha tardado un equipo de gobierno del Ayuntamiento de Jaén en sacar adelante unos presupuestos municipales. Cerca de una década de unas cuentas prorrogadas en uno de los Consistorios más endeudados de España, con más de 600 millones de una deuda, que lastra el crecimiento de una ciudad necesitada de alegrías.
Jaén ya cuenta con un presupuesto municipal después de ser aprobado definitivamente en el inicio de un 2026 que quedará marcado como un año histórico por este “hito” tan destacado. Estas cuentas salen adelante gracias al trabajo incansable de un nombre propio: el de Francisco Lechuga, tercer teniente de alcalde del Ayuntamiento de Jaén, y concejal de Hacienda, entre otras áreas.
No lo niega: Lechuga planteó en varias ocasiones dejar atrás este reto y dimitir, pero su familia y su compromiso con el alcalde Julio Millán fueron los motivos para volver al fango y sacar adelante un presupuesto municipal del que se siente orgulloso. De hecho, aún lucen en la pizarra de su despacho los apuntes y puntos clave de estas cuentas con nombre propio. Hoy conocemos más de Francisco Lechuga y su gestión gracias a esta entrevista que concede a Crónica de Andalucía.
Su vida profesional ha pasado por distintos ámbitos, desde trabajos muy duros hasta la responsabilidad política. ¿Qué aspectos considera fundamentales en esta trayectoria que lo han llevado a ser la persona y el profesional que es hoy?
Bueno, yo me remonto a mis orígenes, soy catalán de nacimiento, aunque tengo, como se suele decir, un sentimiento de pertenencia, tanto a Jaén, como a la provincia. Mi padre era de Baños de la Encina y mi madre de Granada, de Padul. Y, bueno, emigraron en los años 60 a Barcelona, y nací allí junto con mis dos hermanas. Allí es donde empecé mi estudio universitario, y los compatibilicé también con algunos trabajos que iban saliendo para sacar adelante los estudios y ayudar a la familia. Posteriormente, una vez que termine el servicio militar, me trasladé a Jaén, donde continué con mis estudios de la licenciatura en Química en la Universidad de Jaén, y lo finalicé en la Universidad de Granada, donde me titulé con la especialidad en ingeniería química. Todo ello ha sido clave para ser lo que soy hoy. De ahí ya mi arraigo, mi mujer actual, que era, mi novia, también de Baños de la Encina, y mi sentimiento de pertenencia a esta tierra, desde entonces, es total.

A lo largo de su carrera ha tenido que afrontar momentos difíciles y dudas. ¿Cree que esas vicisitudes han reforzado su compromiso y su capacidad de resistencia?
La verdad es que hemos tenido que afrontar dificultades en el ámbito profesional, una vez ya ingresé como funcionario de carrera en la Diputación Provincial de Jaén. También hemos tenido que afrontar distintas etapas complejas desde que estoy en política hace siete años. Pero siempre con la intención de sumar y de poner al servicio de la ciudadanía mi experiencia profesional en la administración pública. Hemos tenido que afrontar ya en el Ayuntamiento una pandemia, el apagón, o ahora el temporal. La verdad que han sido dificultades que se han ido añadiendo durante
este camino, pero que hemos conseguido entre todos superarlas.
Usted ha sido clave en la consolidación del proyecto del ciclo integral del agua, garantizando inversión e innovación con una empresa puntera como Aqualia. ¿Cómo valora este logro y qué impacto tiene para Jaén?
La gestión del ciclo del agua en el ámbito municipal es uno de los servicios públicos de mayor relevancia y mayor importancia. En la legislatura pasada, la de 2019-2023, tuve la las responsabilidades de asumir los servicios municipales, entre ellos la gestión del agua. Y nos encontramos con que «había sido un servicio que había estado un poco dejado de la mano de Dios», desde el punto de vista de la administración, del control de la administración. Eso había derivado en un déficit económico muy importante, que nos motivó a emprender actos administrativos, que finalmente la justicia nos vinieron a dar la razón.
Hemos llegado a un entendimiento con Aqualia, que como bien dice, «es una empresa puntera en España» en la gestión del ciclo del agua, y he conseguido un acuerdo extrajudicial», que estamos ahora mismo en trámites de interno de informe jurídico de secretaría del ayuntamiento, para que pueda culminar un acuerdo de pleno en los próximos días, para aprobar ese acuerdo transaccional. El acuerdo, en síntesis, lo que establece es que Aqualia acepta las resoluciones judiciales, tanto las derivadas del del canon de mejora como la del restablecimiento del precio del agua. Es decir, renuncia a unas retribuciones muy por encima de las que actualmente ya vamos a conseguir. Esto nos permitirá»liberar muchos recursos económicos» que estaban bloqueados por estos estos juicios.

¿Qué enseñanzas le deja este proceso sobre la gestión pública y la defensa del interés general?
En mi experiencia profesional, he detectado que las administraciones deben de reforzar el papel de los técnicos municipales, para que velen por el cumplimiento de de los contratos y por la gestión eficiente de estos servicios públicos, como puede ser el agua, la limpieza o cualquier otro de cualquier índole. (¿Por qué es fundamental?) Porque, si no, no juegas en igualdad de condiciones. Cuando hay concesiones de por medio, hay que ser consciente de que, al otro lado de la mesa, hay empresas muy profesionales, que tienen un equipo técnico y jurídico muy solvente, y que pueden llevarte a unas situaciones de desequilibrio, si no se mantiene esa tensión.
Jaén es una de las pocas provincias donde el PSOE gobierna tanto la Diputación como la capital. ¿Qué elemento diferenciador aporta el socialismo jiennense en el marco andaluz y español?
Bueno, mi perspectiva es corta, porque, como te he comentado, llevo en política siete años. Tengo vocación política, aunque me podría calificar, más bien, como un tecnócrata, pero militante, eso sí, del Partido Socialista, y orgulloso de pertenecer a este partido político. No obstante, asumí este compromiso por una relación personal con el alcalde Julio Millán. Y, desde entonces, estoy en este en esta aventura que, por un lado, tiene sus sinsabores, pero también tiene muchos momentos muy positivos, porque ayudar con tu gestión es gratificante.
Yo creo que el peso de Jaén en el PSOE andaluz es importante, porque siempre lo ha dicho todo el mundo, y además lo he podido comprobar de primera mano a través del trabajo. El trabajo a pie de calle, que es el, digamos, el denominador común de los concejales y concejalas de la inmensa mayoría que están en el PSOE trabajando. Además, trabajamos para dejar atrás las carencias que tiene esta provincia en infraestructuras, aunque contamos con potencialidades, como el olivar.

Tras nueve años sin presupuestos aprobados, el Ayuntamiento ha logrado sacar adelante unas cuentas inversoras. ¿Cómo afronta usted el año 2026 con este nuevo escenario?
Lo afrontamos con ilusión y con ganas de sacar adelante estas cuentas, de gestionarlas, de ser eficientes, de mejorar los servicios, regularizar contratos; disminuir los intereses de demora, que nos estaban permanentemente abrasando; o disminuir el período medio de pago a proveedores. Es decir, «queremos ajustarnos a un funcionamiento normal de este Ayuntamiento», que, lamentablemente, «lleva muchos años en una situación muy caótica«. Mi compromiso con el Alcalde Julio Millán.
¿Cuáles son las prioridades que deben atenderse para que la ciudadanía entienda la importancia de estos presupuestos?
Sí, yo quería lanzar un mensaje, sobre todo a los jiennenses. Debemos ser conscientes de que venimos de una etapa donde se han lastrado las cuentas del Ayuntamiento, «donde los ingresos no cubrían los gastos», donde ha habido que ir convergiendo un equilibrio presupuestario. Ahora estamos cerca de lograrlo, pero todavía no lo hemos hecho, y tenemos que ser conscientes de las limitaciones que tenemos para poder acometer todo lo que nos piden, lo nos demandan los ciudadanos. Pero con las herramientas que tenemos, afrontamos un gran reto, tenemos un presupuesto que va a garantizar los servicios públicos, y estamos trabajando y explorando nuevas vías para poder generar mayores ingresos, desde el punto de vista urbanístico, de desarrollo económico.
Estos presupuestos no tienen un carácter recaudatorio. ¿Cómo se garantiza el equilibrio entre inversión, servicios y presión fiscal?
Eficiencia. La eficiencia en gestión es la clave, ser eficientes con los recursos que tenemos, gestionar de la mejor manera posible. Nosotros hemos apostado, hemos sido valientes, hemos tenido muchas críticas, pero entendemos que el modelo que hemos de cooperación con la Diputación Provincia en materia de gestión y recaudación de tributos va a ser un punto positivo, porque no solamente va a tener una vertiente directamente en aquellos tributos que hemos delegado a la administración provincial, sino que, al mismo tiempo, hemos conseguido reforzar nuestro propio servicio de recaudación, que se mantiene, porque hay muchas tasas, que son responsabilidad todavía del Ayuntamiento. Hay que incrementar la inspección, hay que gestionar más, y eso no supone subir los tipos impositivos de los tributos, sino recaudar todo lo que es posible recaudar. Es decir, que no haya, digamos, por lagunas administrativas o pasividad de la administración, contribuyentes que no pagan. Un gobierno estable, todos en el mismo barco, con lealtad. sinceridad y franqueza.
¿Cuál es la línea estratégica que marcará este gobierno de coalición hasta final de legislatura?
Bueno, yo puedo tengo que destacar que, por lo menos, lo que se refiere a mi persona, la relación con los tres concejales de Jaén Merece Más ha sido buena, ha sido cordial, de respeto. Yo creo que la clave es la lealtad y la comunicación. Es decir, aquí estamos en el mismo barco hasta mayo de 2027, y tenemos que trabajar juntos, porque además, si nosotros hemos dado el paso, es porque queremos sacar el trabajo adelante. No podemos entretenernos en disputas y, si hay algo que aclarar, pues se habla con sinceridad y franqueza, y nada más. Entonces, tengo que
destacar la lealtad y confianza como aspectos claves.

A diferencia de otras experiencias, en Jaén la coalición parece estable. ¿Se sienten cómodos en este modelo de gobierno?
Lo deseable es gobernar con mayoría absoluta con tu partido, porque para eso se presenta uno a las elecciones. Pero la democracia es así, es irrebatible.
¿Cuál es esa clave para encontrar la estabilidad?
Entiendo que a lo mejor no había tanta comunicación o tanta lealtad entre el PP y Jaén Merece Más. Ahora no tenemos esas fisuras.
Desde Crónica de Andalucía apostamos por un periodismo riguroso, progresista y libre de bulos. ¿Qué papel cree que juegan los medios en la
defensa de la democracia y la convivencia?
El papel es fundamental. Estamos viendo el poder de las redes sociales, y los medios de comunicación sois vitales para garantizar la objetividad y el rigor. No se trata de otra cosa, más que llegar a la verdad, contrastar las noticias que te dan o las intervenciones que yo hago. Yo siempre lo digo, mi modelo es ese, yo quiero irme a mi casa, mirar a mi hijo a los ojos y que sepa que no engaño a nadie.
¿Qué espera usted de medios como el nuestro en la relación con el Ayuntamiento?
Yo les pediría también eso: objetividad y rigor. Es siempre una gran noticia que se sume un nuevo medio de comunicación joven, que tenga una visión de la realidad de las cosas y que ponga en valor el papel que desarrollamos por la ciudadanía.
Para terminar, ¿qué mensaje le gustaría trasladar a la ciudadanía de Jaén en este momento de cambios y nuevos retos?
Pido a los jiennenses que se sumen a nuestro proyecto de ciudad. Vamos a impulsar proyectos ilusionantes y yo creo que van a ser del agrado de los ciudadanos, para dar respuesta a necesidades, por ejemplo, en materia de instalaciones deportivas. Y luego, también, desde el punto de vista de la movilidad, estamos trabajando en la remodelación del centro, todo el centro histórico de nuestra ciudad. Creo que hay proyectos muy ambiciosos donde la participación de los jiennenses será muy importante.


