La justicia de Andorra ha puesto bajo investigación a varios futbolistas de primer nivel por su presunta implicación en una trama de contrabando de relojes de lujo. Entre los nombres que figuran en la causa se encuentran jugadores de la talla de Dani Carvajal, David Silva, Santi Cazorla, César Azpilicueta, Giovani Lo Celso, Thomas Partey o Juan Bernat, todos ellos vinculados a compras realizadas a través de una empresa radicada en el Principado.
El caso, que se ha destapado en las últimas horas, gira en torno a una supuesta red que introducía relojes de alta gama en Andorra para posteriormente venderlos evitando el pago de impuestos, lo que constituiría un delito de contrabando.
Una investigación que apunta a una red empresarial
Según la investigación judicial, el núcleo de la trama estaría en una empresa andorrana que actuaba como intermediaria en la compraventa de estos artículos de lujo. El mecanismo consistía en adquirir los relojes en España o a distribuidores oficiales, trasladarlos al Principado y, desde allí, venderlos a clientes finales —entre ellos los futbolistas— aprovechando las ventajas fiscales del territorio.
El principal investigado es el empresario que dirigía la sociedad, actualmente en prisión provisional desde octubre de 2025, acusado también de blanqueo de capitales.
La justicia andorrana considera que este sistema permitía eludir el pago del IVA y otras cargas fiscales, generando un beneficio económico ilegal dentro de una operativa que ahora está siendo analizada en detalle.
Los jugadores, citados como investigados
Los futbolistas implicados han sido llamados a declarar en calidad de investigados, una figura jurídica que no implica culpabilidad, pero sí su inclusión formal en el procedimiento.
El juez encargado del caso quiere esclarecer su papel en la cadena de compra, entrega y transporte de los relojes, especialmente si eran conscientes del origen irregular de las piezas.
Para ello, la justicia andorrana ha solicitado la colaboración de las autoridades españolas, en concreto de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil, que ya ha comenzado a recabar información y a contactar con algunos de los implicados.
Relojes de alta gama y cifras elevadas
La investigación incluye la adquisición de relojes de marcas exclusivas como Rolex o Patek Philippe, con precios que alcanzan cifras muy elevadas.
Entre los casos analizados, destaca el del centrocampista Thomas Partey, que habría invertido más de 400.000 euros en varias piezas, seguido por otros jugadores con compras que superan los 300.000 euros.
Otros nombres relevantes, como Carvajal o Azpilicueta, también figuran en la causa por adquisiciones de menor importe, pero igualmente incluidas dentro del esquema investigado.
El papel de Andorra en la operación
El Principado de Andorra, conocido por su fiscalidad más favorable, aparece como pieza clave en el funcionamiento de la trama. El traslado de los relojes al territorio permitía, según la investigación, reducir o evitar la carga impositiva antes de su reventa.
Este tipo de prácticas, aunque no son nuevas, han sido objeto de creciente vigilancia por parte de las autoridades europeas en los últimos años, especialmente en sectores vinculados al lujo.
Impacto mediático y deportivo
La implicación de nombres reconocidos del fútbol español ha generado un fuerte impacto mediático, no solo por la dimensión económica de las operaciones, sino también por la relevancia pública de los investigados.
Algunos de ellos siguen en activo en clubes de primer nivel, mientras que otros, como David Silva, ya están retirados. En todos los casos, la evolución del procedimiento judicial marcará las consecuencias futuras tanto en el plano legal como en el reputacional.
Un caso abierto
La investigación continúa abierta y se espera que en las próximas semanas se produzcan nuevas declaraciones y avances en el proceso. La colaboración entre las autoridades andorranas y españolas será clave para esclarecer los hechos y determinar si existió realmente un entramado de contrabando organizado.
Mientras tanto, el caso vuelve a poner el foco en el control de las operaciones vinculadas al lujo y en las posibles vías de elusión fiscal en el ámbito internacional.



