La analista política Sarah Santaolalla ha anunciado que deja de forma definitiva su participación en el programa En boca de todos, emitido en Mediaset España y presentado por Nacho Abad, tras un tenso enfrentamiento en directo con el periodista Antonio Naranjo. La colaboradora asegura que no volverá al espacio tras haber vivido “situaciones machistas, negacionistas e inhumanas”.
El detonante de su salida se produjo durante la emisión de este martes, cuando Naranjo cuestionó públicamente la veracidad de la agresión que Santaolalla denunció haber sufrido por parte del agitador Vito Quiles, llegando a insinuar que el cabestrillo que llevaba en el brazo podía ser “atrezo”. La tertuliana pidió que el tema no se tratara en el programa, alegando que se trataba de un asunto personal que ni siquiera estaba previsto en la escaleta del debate.
Ante la falta de intervención del presentador, Santaolalla reprochó a Abad su actitud y acusó al programa de permitir una “encerrona”. Visiblemente afectada, solicitó que dejaran de enfocarla con la cámara y abandonó el plató entre lágrimas en pleno directo.
Horas después, la analista publicó un comunicado en redes sociales en el que confirmó su decisión de poner fin a su colaboración con el programa. En el texto afirmó que durante su participación había sido objeto de insultos y descalificaciones, llegando a ser acusada de ser “concubina”, “falsa víctima” o de “enseñar sus cocos”.
“Creo que no puedo estar en un lugar donde se desprecia a las víctimas, se nos humilla y se defiende a los agresores”, escribió Santaolalla, quien también criticó la presencia en el espacio de lo que calificó como “mentirosos profesionales” y “mercenarios de la información”.
Pese a su dura crítica, la colaboradora agradeció el apoyo recibido por parte de algunos compañeros y del equipo técnico del programa. No obstante, dejó claro que su salida es definitiva: “Adiós, para siempre. No puedo más, no tengo que aguantar más y no quiero blanquear más”.
La decisión ha generado una fuerte repercusión en redes sociales y en el ámbito político y mediático, donde distintas figuras públicas han mostrado su apoyo a la tertuliana y han denunciado la violencia verbal en el debate televisivo.



