La relación entre Vox y el Partido Popular atraviesa un nuevo momento de tensión política mientras el partido liderado por Santiago Abascal enfrenta además una visible fractura interna en el Ayuntamiento de Madrid, donde sus concejales han anunciado que votarán por separado en el pleno municipal.
En el plano nacional, Abascal ha cargado contra el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, por el documento marco propuesto por los populares para ordenar futuros acuerdos de gobierno. El dirigente de Vox considera que ese texto implica una desconfianza hacia su formación y ha llegado a afirmar que el PP les trata “como salvajes a los que domar”.
El líder de Vox rechaza especialmente que el documento incluya compromisos explícitos sobre respeto al Estado de derecho o la unidad nacional, interpretándolo como una insinuación de que su partido no cumpliría esos principios. Desde el PP, sin embargo, dirigentes como Miguel Tellado han defendido que el texto pretende servir solo como base para negociar y han insistido en mantener la “mano tendida” para alcanzar acuerdos autonómicos.
Estas fricciones llegan pese a que ambos líderes mantuvieron recientemente una conversación que el propio Feijóo calificó de “fructífera”, en un intento de facilitar pactos en comunidades como Extremadura o Aragón.
División visible en el Ayuntamiento de Madrid
Al mismo tiempo, Vox ha escenificado una profunda crisis interna en el Ayuntamiento de Madrid. El grupo municipal, compuesto por cinco concejales, se ha dividido en dos bloques enfrentados tras la suspensión de militancia del portavoz Javier Ortega Smith y el intento de la dirección nacional de sustituirlo.
Tres ediles respaldan a Smith, mientras dos apoyan la línea de la dirección nacional y han solicitado votar de manera independiente en las iniciativas municipales, evidenciando así la ruptura del grupo.
La normativa municipal impide por ahora apartar al portavoz si no existe mayoría interna, lo que ha permitido a Ortega Smith mantener su cargo durante el pleno, incrementando el enfrentamiento político.
Durante la sesión se llegaron a producir votaciones diferenciadas entre los concejales, reflejando de facto la división operativa del grupo municipal.
Un doble frente para Vox
La coincidencia entre el choque con el PP y el conflicto interno en Madrid abre un doble frente para Vox en un momento clave de negociaciones territoriales y estrategia política.
Mientras la dirección del PP insiste en mantener abiertas las conversaciones, las declaraciones de Abascal elevan la presión en la negociación. Paralelamente, la disputa por el control del grupo municipal madrileño muestra una lucha interna que amenaza con debilitar la cohesión del partido en una de sus plazas políticas más relevantes.



