Ha estado presente en Sevilla, en la reunión interparlamentaria socialista andaluza de inicio del curso político, y no ha esquivado ninguna de las preguntas que se le han realizado por parte de los medios, centradas en su mayoría en la inmigración y la situación de Cataluña.
En este sentido, la vicesecretaria general del PSOE, vicepresidenta primera del Gobierno y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, ha defendido este sábado políticas para «una migración ordenada, con flujos reglados, contratos en origen a ser posible y el desarrollo de los países» emisores; acusando al PP de estar «comprando el discurso de la ultraderecha» en esta materia.
Montero ha asegurado que el PSOE siempre ha apostado por una «mirada humana» del problema de la inmigración, abogando por «promover la cooperación al desarrollo y unas reglas claras para una inmigración ordenada, con flujos reglados, contratos en origen a ser posible y el desarrollo de los países emisores»; en paralelo al «rechazo a las mafias que se enriquecen poniendo en riesgo la vida de la gente».
Y sobre, todo, Montero ha lamentado las acusaciones del PP a Sánchez sobre un posible «efecto llamada», avisando de que los populares están «comprando el discurso de la ultraderecha», cuando se trata de personas que viajan a España «huyendo del hambre y la misería» en sus países de origen.
De otro lado, ha defendido que el acuerdo alcanzado entre los socialistas y ERC para la investidura de Salvador Illa como presidente de la Generalitat, con el que Cataluña saldrá del régimen común de financiación y pasará a recaudar el cien por cien de los impuestos; «compatibiliza que Cataluña tenga una financiación singular como pueden tener otros territorios que tengan vocación de tenerla», asegurando que se trata de aspectos recogidos en los estatutos de autonomía y que el pacto se basa en «autogobierno y solidaridad».
Así, Montero ha alertado de que circulan «interpretaciones interesadas» de dicho pacto «por parte de los de siempre, que lo único que quieren es confrontar para derribar» al Gobierno central del PSOE y Sumar, en alusión al PP, a cuyos dirigentes ha aludido veladamente con una referencia a quienes «han opinado» sobre el texto pero no lo han leído.
En ese sentido, ha animado expresamente a leer el citado acuerdo, porque según ha defendido, «de lo que habla es de la vocación de autogobierno que contemplan los estatutos de autonomía y de solidaridad»; lo que le ha llevado a señalar que «la mayoría de los estatutos» de autonomía «incorporan elementos de expectativas» en materia de mayor autogobierno.



