«Enorme gravedad». Son las palabras concretas con las que el PSOE de Andalucía ha calificado el caso de presuntas irregularidades en la contratación del Servicio Andaluz de Salud (SAS) por el procedimiento de emergencia en el marco de la pandemia de Covid-19.
En este sentido, el coordinador de la Presidencia del Grupo Socialista, Rafael Márquez, ha insistido en subrayar que se trata del «desvío de 243 millones de euros a la sanidad privada a través de contratos de emergencia a dedo basados en normas derogadas una vez que había finalizado la pandemia» de Covid-19, así como de la fragmentación «de forma fraudulenta» de «más de 1.200 millones de euros en contratos irregulares».
El diputado socialista ha subrayado que «hasta 18 informes demoledores de la Intervención de la Junta de Andalucía ponen de manifiesto que absolutamente todo el sistema de contratación» del Servicio Andaluz de Salud «está viciado, contaminado de importantes irregularidades», y ha agregado que teme que aún quede «algo más por saber».
Rafael Márquez ha afeado a la consejera que, pese a ese supuesto desvío de dinero a la sanidad privada, Andalucía presenta en su sanidad pública «las listas de espera más altas de toda España», y dicho sistema «funciona peor que nunca» pese a que cuenta con «más recursos que nunca antes».
La consejera de Salud ha replicado al diputado socialista cuestionando que el «escándalo» del que alerta del PSOE-A sea realmente tal, o si es que los socialistas «están montando un escándalo y llevando a confundir a la población andaluza», algo que «nos preocupa», ha apostillado.
Rocío Hernández ha pedido al representante del PSOE-A que «seamos sensatos, honestos, y que no confundamos a la población andaluza», y ha señalado que ella «no conoce la denuncia» interpuesta por el Grupo Socialista en el Juzgado de Instrucción número 13 de Sevilla, por lo que «sería muy imprudente por mi parte hablar de una denuncia de la que no tenemos información», ha añadido.



