Múltiples líderes europeos, China e Irán han aplaudido la postura de Sánchez, mientras PP y Vox se arrodillan ante Trump.
ERC, PSOE y SUMAR sobre el conflicto.
Realmente, no solo hablan de Irán o Estados Unidos. Hablan de algo más profundo:
Qué papel debe jugar España en el mundo, si como socio firme de un bloque geopolítico, o como actor que prioriza la mediación y la distancia crítica.
Asimismo, es inevitable cuando se menciona a Estados Unidos, relacionarlo directamente con Israel. Esto es debido a que Estados Unidos es el principal aliado militar y político de Israel. Su papel se puede resumir en varios puntos:
Apoyo militar (Proporciona armas, inteligencia y financiación militar a Israel, despliega sistemas defensivos y fuerzas navales en la región para disuadir a Irán y a grupos aliados…). Presión para limitar ataques que puedan provocar una respuesta iraní masivo, mantiene bases militares en el Golfo, etc.
Por ello, Israel considera a Irán su principal amenaza estratégica, sobre todo por:
El programa nuclear iraní
El apoyo iraní a grupos armados antiisraelíes (Hezbolá en Líbano, milicias en Siria e Irak, y apoyo a Hamas).
Detro de las acciones israelíes incluyen:
Ataques contra objetivos iraníes o aliados, operaciones de inteligencia y sabotaje contra el programa nuclear iraní, preparación militar para un posible conflicto regional, etc.
La estrategia del primer ministro Benjamin Netanyahu se basa en tres pilares:
- Contener o debilitar a Irán
Netanyahu considera que evitar que Irán obtenga armas nucleares es una prioridad absoluta.
- Mantener apoyo occidental
Israel busca asegurar el respaldo de Estados Unidos y aliados occidentales para legitimar sus acciones y mantener su superioridad militar.
- Demostrar disuasión
Netanyahu intenta mostrar que Israel puede responder con fuerza a cualquier amenaza, incluso contra objetivos vinculados con Irán, para disuadir ataques futuros.
Partidos políticos de izquierda sobre la Guerra de EEUU e Israel contra Irán
PSOE
El partido socialista habla de diplomacia, de legalidad internacional, de la necesidad de rebajar tensiones.
España debe apostar por la desescalada. Las guerras no traen soluciones duraderas. Hay que reforzar la vía diplomática, el papel de la Unión Europea y el respeto al derecho internacional.
Recuerda que el Gobierno ha defendido tradicionalmente el multilateralismo y el papel de la ONU. Subraya que cualquier escalada entre Irán y Estados Unidos desestabiliza aún más Oriente Medio, afecta a la seguridad energética y pone en riesgo a la población civil.
—“No se trata de alineamientos automáticos, sino de proteger la paz y la estabilidad.”
El tono es institucional. Habla de prudencia.
Por ende, su respuesta es clara: NO a la guerra.

Esquerra Republicana de Catalunya (ERC)
Gabriel Rufián, portavoz de Esquerra Republicana de Catalunya, se muestra mucho más decisivo .
Ante el posicionamiento de Vox y el Partido Popular respecto a Estados Unidos, resume, sin pelos en la lengua, todo lo que Donald Trump ha ocasionado en su mandato:
Numerosos chantajes, amenazas a Dinamarca, resort en Gaza, reparto de tierras, burla de las personas trans, secuestrar a niños y niñas…
Desde el partido se afirma que las guerras nunca son buenas para la gente corriente, pero sí para las industrias armamentísticas.
Habla de intereses económicos detrás de los conflictos, critica la geopolítica de bloques y recuerda la posición tradicional de la izquierda independentista: antimilitarismo, desconfianza hacia la política exterior estadounidense y defensa del derecho internacional.
—“Cuando se bombardea, quien pierde siempre es la población civil.”
Su discurso se centra en el coste humano y en la crítica a la lógica bélica global.
Asimismo, la semana pasada, Rufián este sábado contra los “salvapatrias” que hace semanas “defendían” a las mujeres de Irán después de que decenas de niñas de entre 7 y 12 años hayan muerto hoy en uno de los ataques de Israel sobre una escuela del sur del país.
Sumar
Desde el Partido de Sumar el mensaje es claro:
La prioridad debe ser el alto el fuego inmediato y la protección de los derechos humanos.
Se insiste en la vía diplomática, en la condena de la violencia venga de donde venga, y en la necesidad de que España impulse iniciativas de paz dentro de la Unión Europea.
—“No se puede responder a la violencia con más violencia.”
Subrayan el rechazo a la escalada militar y piden revisar el papel de la industria armamentística y el gasto en defensa.
En líneas generales, dentro de la Izquierda (PSOE, Sumar y ERC) contienen algunos matices:
El PSOE mantiene un tono más institucional y de equilibrio internacional, mientras que el resto adopta un discurso más crítico con el papel de EE. UU. No obstante, esos matices quedan obsoletos debido a que todos concluyen y comparten exactamente lo mismo: No a la guerra.
Hacen un llamamiento a la diplomacia y desescalada, priorizando el derecho internacional y a la ONU. Además, ponen un énfasis en el coste humano del conflicto y critican la lógica militar y a los intereses geopolíticos.
La guerra, al final, no solo revela conflictos lejanos.
También ilumina las diferencias ideológicas.


