Las grandes superficies comerciales en España estarán obligadas a incluir información en braille en determinados productos que puedan suponer un riesgo para la salud, como aquellos que contienen alérgenos o sustancias peligrosas.
La medida busca garantizar la accesibilidad de la información a las personas ciegas o con discapacidad visual.
La iniciativa forma parte de un proyecto normativo impulsado por el Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, que actualmente se encuentra en fase de información pública previa a su aprobación definitiva.
La futura regulación afectará a grandes establecimientos comerciales —de más de 400 metros cuadrados—, que deberán facilitar etiquetas en braille en productos alimentarios con alérgenos, así como en artículos de limpieza o cosméticos que contengan sustancias peligrosas.
Estas etiquetas deberán incluir información esencial como el tipo de producto, la marca, advertencias sobre riesgos o alergias y la fecha de caducidad o consumo preferente. Además, podrán incorporarse directamente en el envase o añadirse como un etiquetado adicional cuando sea necesario.
El proyecto también contempla que las personas con discapacidad visual puedan solicitar atención personalizada durante el proceso de compra, así como recibir productos con etiquetado accesible en pedidos realizados por internet.
El objetivo principal de esta medida es mejorar la autonomía y seguridad de este colectivo, asegurando que pueda acceder a información clara y comprensible sobre los productos que consume o utiliza. Según destacan diversas organizaciones sociales, la falta de etiquetado accesible limita la capacidad de elección y puede suponer un riesgo para la salud.
Con esta iniciativa, España avanza hacia un modelo de consumo más inclusivo, en el que la accesibilidad se convierte en un elemento clave para garantizar la igualdad de derechos de todos los ciudadanos.



