Manu Sánchez se ha acercado a La comparsa sevillana El Patriota, una vez que la habían finalizado su pase para buscarlos. Ha repartido numerosos abrazos entre sus componentes y les ha dado las gracias.
Este agradecimiento se debe a que la comparsa sevillana protagonizó uno de los instantes más conmovedores de la cuarta sesión de cuartos de final al dedicar su primer pasodoble al actual pregonero del Carnaval de Cádiz, Manu Sánchez.
El pasodoble arrancó con una advertencia sincera —«Atiéndeme un momento que no todo es oro lo que reluce»— para, enseguida, trazar una conexión profunda basada en la raíz común y la identidad compartida. «Te corre mi misma sangre, la sangre verde y blanca».
La letra puso especial énfasis en la defensa del acento, la identidad y la dignidad de clase, apuntando directamente a quienes «les cuesta trabajo entender el habla de un obrero, de un tal Manuel», y animando al homenajeado a no dar un paso atrás. «Tu pueblo entero te está esperando, mi querido pregonero… recuerda que en la vida tú ya fuiste un guerrero».
El cierre del pasodoble fue toda una proclama que logró levantar al público de sus asientos. Manu Sánchez apareció retratado como un andalucismo vivo, como ese «aire fresco» que su gente necesita, llamado a llevar su voz y su acento «al Parlamento mirando de frente al que nos ningunea». La última frase, contundente y cargada de simbolismo, terminó de sellar el momento:
«Que hoy con Manu Sánchez, Blas Infante tiene a su heredero».
En líneas generales, se trata de una letra cargada de emoción y compromiso que se convirtió en una reivindicación directa del andalucismo y del sentimiento de todo un pueblo.




