Los socialistas denuncian la pérdida de usuarios y el aumento de los tiempos de viaje tras la eliminación del servicio directo al Prado.
El debate sobre la movilidad en Sevilla vuelve al primer plano político. El Grupo Municipal Socialista ha reclamado la recuperación de la Línea Express que conectaba Sevilla Este con el Prado de San Sebastián, tras la puesta en marcha del nuevo modelo de tranvibús impulsado por el Gobierno municipal de José Luis Sanz (PP), al que acusa de actuar con improvisación y sin planificación suficiente.
El concejal socialista Juan Tomás de Aragón ha defendido que este servicio, suprimido recientemente, no solo era compatible con el tranvibús, sino que respondía a una necesidad real de los vecinos de Sevilla Este, un barrio con más de 100.000 habitantes y con importantes dificultades de conexión con el centro de la ciudad.
Más tiempo de trayecto y menos usuarios
Uno de los principales argumentos del PSOE es el impacto directo que ha tenido la eliminación de la Línea Express en los tiempos de desplazamiento. Según los datos expuestos por el grupo socialista, el recorrido que antes se realizaba en 32 minutos ahora puede superar los 50 minutos e incluso la hora, lo que ha generado malestar entre los usuarios habituales.
Este aumento del tiempo de viaje no es menor en un barrio como Sevilla Este, donde muchos desplazamientos están ligados al trabajo o a los estudios. La rapidez de la línea suprimida era precisamente uno de sus principales valores, al contar con menos paradas y un trayecto más directo.
Además, el cambio ha tenido una consecuencia inmediata: la pérdida de alrededor de 2.000 usuarios de Tussam en apenas una semana, un dato que evidencia, según los socialistas, el rechazo ciudadano al nuevo sistema.
Críticas a la planificación del tranvibús
Desde el PSOE se cuestiona el modelo del tranvibús tal y como se está implementando. Juan Tomás de Aragón ha señalado que los nuevos autobuses no cuentan con prioridad semafórica ni con plataforma reservada en algunos tramos clave, lo que provoca que queden atrapados en el tráfico y no puedan cumplir las frecuencias prometidas.
“Así es imposible garantizar intervalos de paso de siete minutos en hora punta”, ha advertido el edil socialista, que considera que el proyecto ha sido diseñado sin tener en cuenta las condiciones reales de circulación.
A esto se suma la crítica a la decisión de fusionar líneas, una medida que, según el PSOE, ha reducido las opciones de transporte disponibles para los vecinos de Sevilla Este, en lugar de ampliarlas.
Un modelo que reduce alternativas
La supresión de la Línea Express no solo afecta a los tiempos de viaje, sino también a la diversidad de opciones de movilidad. Desde el grupo socialista se insiste en que la coexistencia de distintos servicios permitiría mejorar la cobertura del transporte público en zonas periféricas.
“El resultado es claro: menos posibilidades de transporte público para los vecinos”, sostienen, en un diagnóstico que conecta con las quejas vecinales registradas en los últimos días.
De hecho, la polémica ha ido acompañada de una movilización ciudadana que ha recogido más de 2.000 firmas en pocos días, reclamando una rectificación por parte del Ayuntamiento.
El precedente de la Línea Express
La Línea Express fue puesta en marcha en 2017 bajo un gobierno socialista, tras un estudio de movilidad incluido en el Plan de Movilidad Urbana Sostenible (PMUS). Su diseño respondía a las necesidades de un perfil concreto de usuario, especialmente trabajadores y estudiantes que necesitaban una conexión rápida con el centro.
Su eliminación, por tanto, no es solo un cambio operativo, sino una decisión que afecta a un modelo de movilidad previamente planificado.
Promesa de recuperación en 2027
El PSOE ha ido un paso más allá y ha vinculado esta reivindicación a su proyecto político, asegurando que recuperará la Línea Express si vuelve a gobernar en el Ayuntamiento de Sevilla tras las elecciones municipales de 2027.
Para los socialistas, el caso del tranvibús se ha convertido en un ejemplo de cómo, a su juicio, el actual Gobierno municipal está gestionando la movilidad urbana: con decisiones que consideran poco meditadas y que no siempre responden a las necesidades reales de la ciudadanía.
Movilidad, eje del debate político
La polémica en torno al tranvibús y la Línea Express se enmarca en un debate más amplio sobre el modelo de transporte en Sevilla. La movilidad se ha consolidado como uno de los temas centrales de la agenda política local, con implicaciones directas en la calidad de vida de los ciudadanos.
Mientras el Gobierno municipal defiende su apuesta por el tranvibús como una solución moderna y sostenible, la oposición insiste en que su desarrollo está evidenciando carencias importantes.
Un conflicto con recorrido
La presión vecinal, las críticas políticas y los datos de uso del transporte público apuntan a que este conflicto no se resolverá a corto plazo. La movilidad en Sevilla Este se ha convertido en un símbolo de un problema más amplio: la dificultad de equilibrar nuevas infraestructuras con las necesidades reales de los usuarios.
El futuro de la Línea Express y del modelo de tranvibús seguirá, previsiblemente, en el centro del debate en los próximos meses.



