Algo tan sencillo y cotidiano como cargar el móvil, dejarlo cargando por la noche, y cometer el terrible error de dejarlo sobre un sofá. Es lo que, según la Guardia Civil, provocó el trágico incendio de Guillena con cuatro víctimas mortales: un matrimonio y sus dos hijos, de 16 y 20 años.
Concretamente, según la investigación realizada por el Equipo de incendios de la Zona de la Guardia Civil, la causa del incendio ha sido la explosión y combustión de la batería de un móvil que estaba cargando en la parte inferior de la vivienda, depositado encima de un sofá,
El pabellón municipal Christian Hernández de la localidad acogió este lunes tanto el velatorio como la misa funeral por los cuatro fallecidos en el incendio, con una multitudinaria asistencia de personas que acudieron a dar su último adiós a esta familia.
La misa funeral contó con la asistencia de unas 2.500 personas y fue el obispo auxiliar de Sevilla, Teodoro León, quien presidió la ceremonia, junto a los párrocos de Guillena-Las Pajanosas, de la pedanía de Torre de la Reina y de El Ronquillo.
La comitiva de coches fúnebres trasladó los féretros hasta la Plaza de España, desde donde fueron transportados a hombros por familiares y amigos de los fallecidos hasta el cementerio municipal de Guillena. El alcalde, Lorenzo Medina, ha expresado la «profunda conmoción» que sufre el municipio por esta tragedia. La consternación y el dolor ha sido la tónica dominante en las últimas horas en la localidad.




