Este viernes (17) y este sábado (18) la ciudad de Barcelona acogerá el mayor encuentro de liderazgos progresistas del mundo: El Global Progressive Mobilization (GPM). Impulsada por la Internacional Socialista, el Partido de los Socialistas Europeos (PES) y la Alianza Progresista, la reunión tendrá como objetivo central discutir una nueva arquitectura global para combatir, a través del multilateralismo, las más variadas crisis que asolan el mundo en varios frentes: económico, político, social y climático.
Brasil, México, Colombia y Uruguay estarán presentes a través de los representantes Lula, Claudia Sheinbaum, Gustavo Petro y Yamandú Orsi, respectivamente. La presencia de los líderes de estos países refleja el papel central que América Latina ocupa en medio de las discusiones a nuevas formas de gobernancia global y combate, principalmente, a la extrema derecha mundial.
Además de líderes políticos, también estarán presentes sindicatos, activistas, organizaciones no gubernamentales e intelectuales.
«La movilización progresista global ofrece una alternativa necesaria a las fuerzas conservadoras y de extrema derecha. Esta plataforma busca hacer visibles y creíbles las soluciones progresistas, demostrando que son la clave para la prosperidad de la humanidad. Al unir regiones y generaciones, defenderemos la democracia y promoveremos la justicia social.» (GPM)
Para el sábado tendrá lugar la IV Reunión en Defensa de la Democracia y contará con la participación del presidente sudafricano Cyril Ramaphosa, además de Petro, Lula Orsi y el anfitrión, Pedro Sánchez. El encuentro tiene como objetivo defender y discutir la democracia contemporánea en un escenario del avance de las fake news, de la desinformación y, sobre todo, de la extrema derecha.
En la agenda política de Pedro Sánchez estará un encuentro con Lula, presidente de Brasil, en la I Cumbre España-Brasil. Además, está prevista la participación de Salvador Illa, presidente regional de Cataluña. El encuentro deberá dedicar gran parte de su agenda al actual escenario geopolítico, marcado por la intensificación de la crisis bélica en Medio Oriente. El tema cobra aún más relevancia después de que Lula expresara apoyo a Sánchez frente al conflicto que involucra a Irán, en medio de las amenazas hechas por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, a España debido al rechazo de Sánchez relacionado con el uso, por parte de EE.UU., de las bases de Morón y Rota.



