Las intensas nevadas registradas en los primeros días de 2026 han tenido como consecuencia graves interrupciones en el tráfico aéreo en Francia, Países Bajos y Bélgica, obligando a la cancelación de cientos de vuelos en los aeropuertos de París, Ámsterdam y Bruselas.
La tormenta Goretti avanza por la costa atlántica y agrava aún más las interrupciones en el transporte aéreo. Los aeropuertos han vuelto a registrar este miércoles 7 de enero cancelaciones de vuelos y retrasos. Las autoridades advierten de que el impacto del mal tiempo podría intensificarse en los próximos días.
En Ámsterdam-Schiphol, uno de los principales centros de conexión de Europa, la aerolínea KLM ha cancelado unos 800 vuelos programados para este miércoles, encadenando el sexto día consecutivo de alteraciones operativas debido a las nevadas, más intensas de lo habitual. La situación ha obligado a más de 1.000 viajeros a pasar la noche en las instalaciones aeroportuarias. KLM ha alertado además de problemas de suministro de líquido anticongelante para sus aviones, lo que complica las operaciones de deshielo y contribuye a nuevos retrasos.
En Francia, su socio Air France sostiene que el suministro de estos productos está garantizado, aunque la Autoridad de Aviación Civil ha solicitado a las aerolíneas una reducción del 40% de los vuelos en el aeropuerto Paris-Charles de Gaulle y del 25% en Paris-Orly hasta las 14:00 horas de este 7 de enero, ante la previsión de fuertes nevadas que afectarían a la mitad norte del país.
Aproximadamente 140 vuelos han sido cancelados en los aeropuertos de París a primera hora de este miércoles a causa de la nieve, según ha informado el ministro de Transportes, Philippe Tabarot, quien espera que la situación se normalice durante la tarde. Tabarot ha precisado que unos 100 vuelos se han quedado en tierra en el aeropuerto Roissy Charles de Gaulle y aproximadamente 40 en Orly debido a la nueva nevada caída durante la noche.
En Bruselas, abundantes vuelos también han sido cancelados y las operaciones de deshielo de pistas y aeronaves han provocado retrasos.
Caos en accesos terrestres
El impacto del temporal también se está dejando sentir también en los accesos terrestres a los aeropuertos.
En París se han suspendido los servicios de autobús, aunque el metro y los trenes suburbanos han continuado operando con normalidad. Además, se llegaron a registrar hasta 1.000 kilómetros de atascos, muy elevado en comparación con los niveles habituales.
En Países Bajos, las autoridades han recomendado a la población teletrabajar siempre que sea posible con la finalidad de reducir desplazamientos. El temporal también ha afectado a la conectividad ferroviaria con los aeropuertos. Los trenes en la región de Ámsterdam han quedado prácticamente paralizados.
El operador internacional Eurostar ha cancelado todos los trenes con salida desde Países Bajos y ha limitado sus servicios hacia ese país hasta Bruselas, lo que ha desmejorado aún más esta situación para los pasajeros que intentaban reubicarse tras las cancelaciones aéreas.
En países como Hungría, las nevadas están ocasionando retrasos en el transporte ferroviario y urbano, y afectando al tráfico aéreo. El aeropuerto internacional Liszt Ferenc, ha informado de la cancelación de varios vuelos.
Las previsiones meteorológicas apuntan a que las perturbaciones en los aeropuertos europeos continuarán, especialmente en el sur del Reino Unido, que podría verse más afectado entre el jueves y el viernes, prolongando una semana marcada por el caos aéreo.




