La OMS sigue la evolución del brote detectado en un barco procedente de Sudamérica mientras Canarias prepara un operativo sanitario especial para su llegada.
El brote de hantavirus detectado a bordo del crucero MV Hondius se ha convertido en una de las principales alertas sanitarias internacionales de los últimos días. La Organización Mundial de la Salud (OMS) mantiene activado un seguimiento especial tras confirmarse varios contagios y al menos tres fallecimientos relacionados con el virus, en un episodio que ha obligado a coordinar protocolos sanitarios entre distintos países.
El crucero, operado por la compañía neerlandesa Oceanwide Expeditions, navega actualmente rumbo a Canarias después de haber permanecido fondeado frente a Cabo Verde. A bordo permanecen alrededor de 150 personas de distintas nacionalidades, entre pasajeros y tripulación.
Qué ha ocurrido en el MV Hondius
La investigación apunta a que el brote se originó tras el embarque de un pasajero neerlandés que habría contraído el virus durante una estancia previa en Sudamérica, concretamente en Argentina. El hombre comenzó a presentar síntomas el pasado 6 de abril y falleció pocos días después durante la travesía. Posteriormente también murió su esposa, mientras otros pasajeros comenzaron a mostrar síntomas compatibles con la enfermedad.
Según la OMS, actualmente existen cinco casos confirmados y varios sospechosos vinculados al crucero, aunque las cifras continúan actualizándose conforme avanzan las pruebas médicas.
Uno de los elementos que más preocupa a las autoridades sanitarias es que el virus detectado corresponde a la variante Andes, una cepa especialmente rara porque puede transmitirse entre personas en determinadas circunstancias de contacto estrecho.
Qué es el hantavirus y cómo se transmite
El hantavirus es una enfermedad vírica habitualmente asociada a roedores. La transmisión más frecuente se produce por contacto con excrementos, saliva u orina de animales infectados, especialmente a través de partículas en el aire.
Los síntomas iniciales suelen incluir fiebre, dolores musculares, fatiga y problemas gastrointestinales. En los casos más graves puede derivar en un síndrome pulmonar severo con dificultades respiratorias y una elevada tasa de mortalidad.
Aunque la mayoría de variantes no se transmiten entre humanos, la cepa andina detectada en el MV Hondius sí ha protagonizado episodios previos de contagio interpersonal en Sudamérica, aunque los expertos insisten en que estos casos siguen siendo poco frecuentes.
Canarias prepara un dispositivo especial
La llegada del barco a Canarias ha generado tensión política y preocupación entre parte de la población. El Gobierno central, en coordinación con la OMS y las autoridades europeas, ha diseñado un operativo especial para evitar riesgos sanitarios durante el desembarco y la repatriación de pasajeros.
El plan contempla que el crucero no atraque de forma convencional, sino que permanezca fondeado mientras se realizan controles médicos y evacuaciones escalonadas. Los pasajeros serán trasladados bajo protocolos específicos y sin contacto directo con la población local.
Además, las autoridades sanitarias internacionales rastrean a decenas de pasajeros que abandonaron el barco en escalas anteriores, especialmente en Santa Elena y Johannesburgo, antes de que el brote fuese oficialmente identificado.
Seguimiento internacional y preocupación sanitaria
El caso ha obligado a activar mecanismos de cooperación sanitaria entre distintos países europeos y organismos internacionales. Equipos médicos y epidemiólogos monitorizan posibles contactos estrechos de pasajeros y tripulantes para evitar nuevos contagios.
Pese a la alarma generada, la OMS insiste en que el riesgo para la población general sigue siendo bajo y que el brote está localizado y bajo seguimiento. Los expertos recuerdan además que el hantavirus no presenta la facilidad de transmisión de otros virus respiratorios como la COVID-19.
Un episodio inédito en alta mar
El brote del MV Hondius se ha convertido en uno de los episodios sanitarios más inusuales registrados en un crucero desde la pandemia. La combinación de una cepa poco habitual, contagios en distintos países y fallecimientos durante la travesía ha elevado el interés internacional sobre el caso.
Mientras continúan las investigaciones para determinar con exactitud cómo se produjo la cadena de transmisión, las autoridades sanitarias mantienen la vigilancia sobre el barco y sobre todas las personas vinculadas a la travesía.



