Hoy en día, es difícil no encontrar en cualquier supermercado algún plato listo para solo calentar en unos minutos y comer. Estos son los llamados alimentos de quinta gama que, tras ser cocinados, envasados en atmósferas controladas o al vacío y tratados térmicamente mediante pasteurización o esterilización son llegados a nuestros hogares y a nuestro día a día.
Y es que cada vez son más las empresas que se dedican a este tipo de alimento (Know Eats, wetaca, nococinomas…) e incluso te dan a elegir un menú semanal que se adapte a ti y a tus gustos.
Además, muchos restaurantes utilizan la quinta gama para ofrecer platos elaborados rápidamente, garantizando la misma calidad y sabor sin necesidad de una cocina compleja. Platos como canelones, puré de patatas, pollo relleno o diferentes guisos que los restaurantes y bares incluyen en la carta suelen ser de quinta gama, aunque cada establecimiento les da un toque suyo, como por ejemplo realizarles una salsa o una guarnición hecha por ellos.
Está claro que los alimentos de quinta gama han llegado para quedarse, que cada vez los tenemos de más variedades, que no tienen por que ser alimentos de mala calidad o de bajo aporte nutritivo y que, le pese a quien le pese, nos ahorran un tiempo preciado que podemos designar a otros quehaceres en nuestra vida cotidiana.
Pero… ¿llegará un futuro en el cual nadie cocinará y todo será pagar a estas empresas por una suscripción y esperar a que nos llegue nuestro pedido de comida a domicilio? Pues si es verdad que los alimentos de quinta gama combinan la seguridad alimentaria y la comodidad de calentarlos y comerlos en apenas unos minutos, y que son cada vez más las personas que salen asiduamente a comer a restaurantes, sin embargo, es enorme la satisfacción que te da un guiso hecho por ti mismo, a fuego lento y poder comerlo en familia o con amigos.
LLegados a este punto, tenemos dualidad de opiniones, hay algunos que piensan que los alimentos de quinta gama son el futuro y que la cocina hecha en casa está cada vez más en desuso y hay otros que piensan que la cocina elaborada por uno mismo siempre será mejor y que no se podrá igualar a una que te llega en un camión frigorífico de a saber donde.
Yo, como cocinero y amante de la cocina, pienso que ambos son bastante buenos y ninguno debe desmerecer al otro. Entiendo que haya cada vez más clientes de páginas web como wetaca o knoweats debido a que no tienen tiempo para cocinar o que quieren aprovechar su tiempo para otra cosa que no sea la cocina. A la vez, también entiendo a los que les gusta ser cocinillas y que disfrutan cortando, marinando, asando o pochando diferentes verduras, carnes o pescados y que hacen de ello el día a día.



