Una mujer de 38 años ha logrado escapar de una situación de cautiverio prolongado en la Región de Murcia, después de haber permanecido retenida contra su voluntad durante más de 700 días en una vivienda aislada de la pedanía de San José de la Vega.
La desaparición de la víctima fue denunciada por su familia en abril de 2024, y desde entonces no se supo nada de ella hasta que logró huir el pasado 10 de febrero de 2026, aprovechando un descuido de su captor.
Según han relatado fuentes policiales, la mujer escapó mientras su captor dormía, subió por una escalera olvidada junto al muro de la vivienda y logró saltar al exterior para buscar ayuda. Caminó varios kilómetros hasta llegar a un centro de salud, donde fue atendida por su grave estado físico, lleno de hematomas, heridas e incluso la pérdida de visión en uno de sus ojos, presuntamente como consecuencia de los abusos sufridos.
Una vez allí los servicios sanitarios alertaron a las fuerzas de seguridad, que procedieron a la detención del sospechoso principal, identificado como un hombre de unos 50 años, por presuntos delitos de detención ilegal, agresión sexual y violencia de género.
Implicación de terceros
Además del presunto autor material de los hechos, las autoridades han arrestado también a otras personas por su posible papel en el encubrimiento del cautiverio, al parecer por haber tenido conocimiento de la situación sin denunciarla.
La víctima, de nacionalidad marroquí, se encuentra ahora bajo protección y ha sido acogida en un recurso especializado para mujeres que han sufrido violencia extrema. La investigación sigue abierta y el caso está siendo tramitado ante el Juzgado de Violencia sobre la Mujer de Murcia, que decidirá sobre las medidas cautelares para los detenidos.
Las asociaciones de apoyo a inmigrantes y mujeres víctimas de violencia han expresado su consternación y han puesto el foco en la doble vulnerabilidad de mujeres extranjeras que sufren abusos sin poder oponer resistencia o denunciar por miedo o falta de recursos.



