Las recientes precipitaciones han traído consigo una notable mejora en los pantanos de Andalucía, que alcanzan niveles de reserva no vistos en los últimos diez años, con un aumento de 118 hectómetros cúbicos por encima de la media histórica, alcanzando el 48,7% de su capacidad. Sin embargo, esta abundante lluvia también ha traído consigo tragedias, especialmente debido al impacto de la borrasca Laurence, que ha causado inundaciones y desbordamientos en varias provincias.
Un momento de recuperación para los pantanos, pero con un precio elevado
Mientras que los pantanos andaluces viven un momento de recuperación, el temporal ha dejado su lado más amargo: las inundaciones. Andalucía ha sido una de las comunidades más afectadas, con ya una víctima mortal. La noche de este martes se confirmó la muerte de una mujer en Constantina (Sevilla) cuando su coche fue arrastrado por la corriente de un arroyo desbordado. Además, se encuentra desaparecido su marido, y también se busca a un ciclista en Añora (Córdoba), aunque este último caso no está relacionado con la tormenta.
La borrasca Laurence golpea con fuerza
La borrasca Laurence ha obligado a activar el Plan de Emergencias en Andalucía, con ríos desbordados, carreteras cortadas y otras afectaciones graves, como el caso del río Guadalquivir, cuya crecida llevó a declarar la situación de emergencia en varias localidades, incluida la capital sevillana. En respuesta a la situación, la ministra para la Transición Ecológica, Sara Aagesen, instó a la máxima precaución ante los efectos del temporal.
Recomendaciones ante las inundaciones
La Junta de Andalucía ha proporcionado una serie de recomendaciones a seguir en caso de inundaciones, tanto para prevenirlas como para actuar correctamente si ocurren. Entre los consejos se destacan mantener la calma, seguir siempre las instrucciones de los servicios públicos, y desconectar la electricidad si es necesario. Para los conductores, se recomienda evitar desplazamientos innecesarios, especialmente de noche, y ser cautelosos al enfrentarse a zonas con agua, corrimientos de tierra o socavones. En caso de que el vehículo se vea atrapado por las aguas, es fundamental abandonar el coche inmediatamente y dirigirse a las zonas más altas.




