El Plan Infoca ha dado por extinguido el incendio forestal declarado en el paraje Rincón del Membrillo, en Almonte, dentro del Parque Nacional de Doñana. El fuego quedó extinguido este domingo a las 21:15 horas tras una semana de trabajos de extinción, vigilancia y refresco en una zona de alto valor ecológico.
El Infoca da por extinguido el incendio de Doñana
El incendio de Doñana ha quedado extinguido después de una semana de trabajos del Plan Infoca en el paraje Rincón del Membrillo, en el término municipal de Almonte, en Huelva. El fuego, declarado el domingo 24 de mayo dentro del Parque Nacional de Doñana, fue dado por extinguido este domingo a las 21:15 horas, una vez finalizadas las labores de vigilancia, remate y refresco sobre el terreno.
La extinción definitiva supone el cierre operativo de un incendio que ha mantenido movilizado durante días a un amplio dispositivo de emergencias. En los momentos de mayor intensidad, el operativo llegó a superar el centenar de efectivos entre bomberos forestales, personal técnico, medios terrestres y medios aéreos. La prioridad durante toda la intervención ha sido evitar la propagación del fuego en un espacio natural especialmente sensible.
El incendio de Doñana quedó estabilizado el martes a las 22:15 horas y fue controlado 24 horas después. Sin embargo, los equipos continuaron trabajando en la zona para impedir reproducciones. En los incendios forestales, la extinción definitiva no se declara hasta que desaparecen los puntos calientes y se reduce el riesgo de que las llamas puedan reactivarse por viento, calor o acumulación de vegetación seca.
Durante la fase final permanecieron desplegados 21 bomberos forestales, un técnico de operaciones, un encargado de logística, un técnico analista, el subdirector del Centro Operativo Provincial, tres autobombas y una unidad de análisis. También se incorporaron medios aéreos durante los trabajos de extinción, especialmente en las fases más complejas del operativo.

Una zona de alto valor ecológico
El incendio de Doñana ha generado una especial preocupación por el lugar en el que se produjo. El Parque Nacional de Doñana es uno de los espacios naturales más importantes de Europa y cuenta con ecosistemas de enorme valor ambiental. Sus marismas, dunas, pinares, matorrales y zonas de transición sostienen una biodiversidad singular y convierten este territorio en una referencia internacional para la conservación.
La zona afectada se localiza en el entorno de Almonte, dentro de un espacio donde cualquier incendio obliga a actuar con máxima cautela. No se trata solo de apagar las llamas. También es necesario proteger el suelo, la vegetación, la fauna y el equilibrio ecológico de un parque que ya soporta una fuerte presión ambiental.
El trabajo posterior al fuego será ahora determinante. Tras la extinción, los equipos técnicos deberán evaluar con precisión la superficie afectada, el daño causado en la vegetación y las medidas necesarias para favorecer la recuperación del terreno. En espacios protegidos, esta fase resulta clave para conocer el impacto real del incendio y planificar las actuaciones de restauración si fueran necesarias.
La recuperación de un área quemada depende de varios factores. Influyen la intensidad del fuego, la vegetación afectada, la época del año, la humedad del suelo y la capacidad natural de regeneración del ecosistema. Por ello, aunque la extinción es una buena noticia, el seguimiento ambiental continuará siendo necesario durante las próximas semanas y meses.
El Infoca cierra la intervención antes del inicio de la época de mayor riesgo
La extinción del incendio llega justo en el inicio de la época de peligro alto de incendios forestales en Andalucía, que se extiende desde el 1 de junio hasta el 15 de octubre. Este periodo concentra las mayores restricciones y exige una especial responsabilidad ciudadana en zonas forestales y espacios de influencia forestal.
Durante esta etapa están prohibidas todas las quemas en terrenos forestales y zonas de influencia forestal. También se restringe el uso del fuego en actividades como barbacoas, hogueras o quemas agrícolas y forestales. El objetivo es reducir al máximo los riesgos en los meses más críticos del año, cuando las altas temperaturas, la sequedad de la vegetación y el viento pueden favorecer la propagación rápida de las llamas.
Andalucía entra así en la campaña de mayor vigilancia con el recuerdo muy reciente del incendio de Doñana. La coincidencia temporal refuerza el mensaje de prudencia. Un pequeño descuido puede provocar daños graves en espacios naturales, afectar a la fauna, poner en riesgo a los equipos de emergencia y generar un elevado coste ambiental y económico.
El Plan Infoca mantiene cada año un dispositivo especializado para la prevención y extinción de incendios forestales. Sin embargo, la prevención ciudadana sigue siendo una pieza fundamental. Avisar al 112 ante cualquier columna de humo, evitar el uso del fuego, respetar las restricciones y extremar la precaución en el campo son medidas esenciales durante los meses de verano.

Doñana vuelve a mirar a la recuperación
Con el incendio de Doñana extinguido, se abre una nueva fase centrada en la evaluación del daño y la vigilancia ambiental. La extinción pone fin a la emergencia inmediata, pero no al seguimiento del espacio afectado. En un parque nacional, cada hectárea tiene valor ecológico, y cualquier alteración requiere una lectura técnica rigurosa.
El episodio también vuelve a poner sobre la mesa la vulnerabilidad de los espacios naturales ante los incendios forestales. Doñana es un enclave único, pero no está exento de amenazas. La acumulación de vegetación seca, las altas temperaturas, la presión humana y los episodios de viento pueden convertir cualquier foco en una emergencia compleja.
La actuación del dispositivo de extinción ha permitido cerrar el incendio sin que se mantuviera activo durante más tiempo. Aun así, el impacto ambiental deberá analizarse con detalle. La prioridad ahora será conocer la superficie afectada, estudiar la respuesta del ecosistema y reforzar las medidas de prevención en una campaña que acaba de comenzar.
La extinción del incendio de Doñana supone una noticia positiva para Andalucía, pero también un aviso. La comunidad inicia los meses de mayor riesgo con la necesidad de proteger sus espacios naturales más valiosos y de mantener una vigilancia constante. Doñana vuelve a respirar tras una semana de fuego, pero su conservación exige atención permanente, prevención y responsabilidad compartida.



