La Selección Española ha retomado los entrenamientos después del empate en el debut mundialista y ya trabaja en el partido del domingo ante Arabia Saudí, una cita clave para volver a tomar el control del Grupo H.
España ya mira a Arabia Saudí. La Selección Española ha pasado página del empate ante Cabo Verde, aunque sin olvidar las señales que dejó el debut en el Mundial 2026. El equipo de Luis de la Fuente volvió al trabajo tras el 0-0 inicial con una idea clara: corregir, mantener la calma y preparar un segundo partido que ha ganado una importancia enorme después de una primera jornada sin vencedores en el Grupo H.
El empate ante Cabo Verde no deja a España en una situación límite, pero sí la obliga a reaccionar. La Selección dominó, tuvo la posesión, acumuló remates y generó ocasiones. Sin embargo, no encontró el gol. Ese bloqueo ofensivo marcó el análisis posterior y ha situado el foco en la necesidad de mejorar la velocidad de circulación, la profundidad y la contundencia en los últimos metros.
La RFEF confirmó que España retomó los entrenamientos tras el debut mundialista y que el grupo empezó a cimentar el plan de partido ante Arabia Saudí. Todos los internacionales participaron en la sesión de recuperación salvo Mikel Merino, que realizó trabajo específico en el gimnasio. El centrocampista compareció después ante los medios y trasladó un mensaje de tranquilidad, autocrítica y confianza.
El vestuario apuesta por la calma y la autocrítica
Mikel Merino fue el encargado de poner voz al vestuario tras el primer tropiezo. El jugador reconoció que, cuando un partido no sale como uno quiere, cada futbolista necesita digerir la decepción. España esperaba empezar con una victoria y el empate ante Cabo Verde dejó un sabor amargo. Sin embargo, el mensaje interno no es de alarma, sino de trabajo.
El centrocampista defendió que el equipo debe analizar qué cosas puede mejorar de cara al siguiente partido. También insistió en que España no debe volverse loca por un resultado que no fue positivo. Esa idea resume bien el estado del vestuario: hay frustración por no ganar, pero también confianza en el camino.
Merino destacó además que en los momentos difíciles es cuando debe aparecer la familia y la unión que caracterizan a esta Selección. Su mensaje encaja con la línea que Luis de la Fuente ha transmitido desde el primer día. El Mundial es largo, los baches pueden llegar y lo importante es saber responder antes de que el torneo avance.
La Selección Española mantiene sus opciones intactas. El Grupo H está completamente igualado después de los empates entre España y Cabo Verde, y entre Arabia Saudí y Uruguay. Las cuatro selecciones tienen un punto. Esa igualdad reduce el margen de error, pero también ofrece una lectura positiva para España: nadie ha tomado ventaja.
Arabia Saudí ya no parece un rival menor
El próximo rival de España será Arabia Saudí, el domingo 21 de junio, a las 18:00 horas en horario peninsular español, de nuevo en Atlanta. El partido ha cambiado de dimensión tras lo ocurrido en la primera jornada. Arabia Saudí empató ante Uruguay y demostró que puede competir ante una selección de gran nivel.
Merino también se refirió al cuadro saudí y a Uruguay como dos equipos combativos, que van de frente y que van a poner las cosas muy difíciles. Esa advertencia resulta especialmente importante después del debut español. Arabia Saudí no llegará al partido como una selección resignada a defender. Lo hará reforzada por el punto obtenido ante Uruguay y con la sensación de que el grupo está abierto.
España deberá preparar un encuentro diferente al de Cabo Verde, aunque con algunos retos parecidos. Arabia Saudí puede defender con orden, reducir espacios y buscar transiciones rápidas. También puede generar peligro en acciones a balón parado. La Selección necesitará más precisión que en el debut y una mayor capacidad para transformar su dominio en goles.
El cuerpo técnico deberá decidir si introduce cambios en el once. La participación de Lamine Yamal y Nico Williams fue progresiva ante Cabo Verde, pero el equipo necesitó más desequilibrio durante muchos minutos. De la Fuente deberá valorar el estado físico de ambos y el tipo de partido que espera ante Arabia Saudí.
España necesita transformar el dominio en eficacia
El gran reto de España es convertir su control en ventaja real. Contra Cabo Verde, la Selección tuvo el balón, pero no siempre dominó las zonas decisivas. Rodri y Pedri tuvieron peso en la circulación, pero el equipo se encontró con un rival que cerró muy bien los espacios interiores. Ferran Torres rozó el gol con un remate al larguero, pero el marcador no se movió.
Ante Arabia Saudí, España deberá jugar con más ritmo y evitar que el partido se atasque. Un gol temprano cambiaría por completo el escenario. También ayudaría a liberar al equipo de la ansiedad que apareció en el estreno. Si el encuentro llega igualado al tramo final, la presión volverá a crecer.
Luis de la Fuente dispone de margen para ajustar. Puede apostar por más amplitud desde el inicio, reforzar la presencia en el área o dar más protagonismo a jugadores capaces de romper en el uno contra uno. Lo importante será que España sea reconocible, pero también más incisiva.
El Mundial acaba de empezar, pero la Selección ya se enfrenta a su primer examen de carácter. El empate ante Cabo Verde fue un aviso. Arabia Saudí será la respuesta. España sigue dependiendo de sí misma, aunque ahora necesita demostrar que puede reaccionar con fútbol, personalidad y gol.



