La clasificación de Brasil para los octavos de final estuvo marcada por el alivio y la satisfacción de un vestuario que supo sobreponerse a un partido mucho más complicado de lo esperado. La remontada frente a Japón, culminada con el gol de Gabriel Martinelli en el tiempo añadido, confirmó el carácter competitivo del equipo de Carlo Ancelotti, que volvió a insistir en la importancia de mantener la calma incluso en los momentos más delicados.
El seleccionador italiano reconoció que Japón obligó a Brasil a modificar su planteamiento durante el descanso y destacó la capacidad de sus jugadores para interpretar los cambios. Ancelotti explicó que el equipo necesitaba atacar con mayor amplitud y recurrir con más frecuencia a los centros laterales para superar el orden defensivo japonés, una decisión que terminó siendo determinante en la remontada. También elogió la serenidad de la plantilla cuando el marcador seguía en contra y aseguró que la paciencia fue la principal virtud de la selección brasileña.
Uno de los protagonistas de la noche fue Gabriel Martinelli, autor del gol de la victoria en el minuto 95. El atacante reconoció que el equipo nunca dejó de creer en la remontada y aseguró que el tanto es uno de los momentos más importantes de su carrera con la selección. Martinelli destacó además el esfuerzo colectivo realizado durante todo el encuentro y subrayó que el grupo supo responder cuando el partido parecía encaminado hacia la prórroga.
También Casemiro, autor del empate, valoró la reacción del equipo tras una primera mitad complicada. El centrocampista señaló que Brasil mejoró notablemente después del descanso, especialmente en la circulación del balón y en la ocupación de los espacios, y consideró que el triunfo es una muestra de la madurez que el grupo ha ido adquiriendo desde el inicio del Mundial.
En el lado japonés predominó la decepción. El seleccionador Hajime Moriyasu lamentó que su equipo estuviera a pocos minutos de forzar la prórroga, aunque felicitó a sus jugadores por la disciplina y la competitividad mostradas frente a uno de los grandes favoritos al título. El técnico afirmó que Japón compitió «con valentía y personalidad» y expresó su deseo de que esta actuación sirva como punto de partida para seguir creciendo en futuras competiciones internacionales.
Brasil abandona Houston con la clasificación asegurada y con la sensación de haber superado un examen de enorme exigencia. Japón, pese a la eliminación, se despide dejando una imagen que vuelve a confirmar el crecimiento sostenido del fútbol nipón en los grandes torneos.



