Un doblete del capitán inglés en el último cuarto de hora culminó la remontada (2-1) tras el tempranero gol de Cipenga. Los de Thomas Tuchel sufrieron más de lo esperado para sellar el pase a los octavos de final, donde les espera México.
Inglaterra estuvo a un paso del desastre, pero apareció su capitán cuando más lo necesitaba. Harry Kane firmó un doblete en los últimos quince minutos para remontar el sorprendente tanto inicial de Brian Cipenga y clasificar a los ‘Three Lions’ para los octavos de final del Mundial 2026. La República Democrática del Congo, una de las grandes revelaciones del torneo, acarició durante más de una hora una de las mayores sorpresas del campeonato, aunque terminó sucumbiendo ante la insistencia inglesa y el talento de su delantero estrella.
El encuentro comenzó de la peor manera posible para el conjunto dirigido por Thomas Tuchel. Apenas habían transcurrido siete minutos cuando una desatención defensiva permitió a Cipenga adelantarse y batir a Jordan Pickford. El gol desató la ilusión de la selección africana, que volvió a demostrar la personalidad y el descaro con los que ha conquistado a buena parte de los aficionados durante este Mundial.
Lejos de venirse abajo, la RD Congo mantuvo el orden y la intensidad. Inglaterra monopolizó la posesión del balón, pero encontró enormes dificultades para superar el entramado defensivo africano. Jude Bellingham asumió el mando en el centro del campo, mientras Rashford y Madueke apenas lograban desequilibrar por las bandas ante una defensa muy disciplinada.
Además, el guardameta Lionel Mpasi firmó una actuación sobresaliente. Sus intervenciones desesperaron una y otra vez a los atacantes ingleses y mantuvieron viva la esperanza congoleña durante gran parte del encuentro. Cada minuto que pasaba aumentaba la ansiedad en el combinado británico, incapaz de transformar su dominio en ocasiones realmente claras.
Thomas Tuchel movió entonces el banquillo buscando cambiar el rumbo del partido. La entrada de Anthony Gordon resultó decisiva. El extremo aportó velocidad, profundidad y precisión por el costado izquierdo, convirtiéndose en el gran socio de Harry Kane en la remontada inglesa.
El premio llegó en el minuto 75. Gordon encontró el espacio para enviar un preciso centro al corazón del área y Kane apareció donde siempre lo hace, imponiéndose por alto para conectar un cabezazo que devolvía la igualdad al marcador y liberaba la tensión acumulada en las filas inglesas.
La República Democrática del Congo acusó el golpe, aunque todavía dispuso de alguna opción para volver a adelantarse. Sin embargo, cuando el partido parecía encaminado a la prórroga, Inglaterra encontró el desenlace que tanto había perseguido.
A cuatro minutos del final, nuevamente Gordon asistió a Kane, esta vez en la frontal del área. El delantero controló, levantó la cabeza y sacó un potente disparo ajustado que terminó en el fondo de la red para completar la remontada y desatar la celebración inglesa. El capitán volvió a demostrar por qué sigue siendo uno de los delanteros más determinantes del fútbol mundial.
El resultado permite a Inglaterra seguir adelante en un Mundial donde todavía no ha terminado de convencer desde el punto de vista futbolístico, pero donde mantiene intactas sus aspiraciones gracias a la eficacia de su gran referente ofensivo. Los de Tuchel se medirán ahora a México en unos octavos de final que prometen un ambiente espectacular y una exigencia mucho mayor.
Para la RD Congo queda el orgullo de haber competido sin complejos frente a uno de los grandes favoritos al título. Los africanos abandonan el torneo dejando una magnífica imagen, tras poner contra las cuerdas a Inglaterra durante más de una hora y confirmar que su crecimiento en el panorama internacional ya es una realidad.



