El dispositivo de emergencia mantiene la búsqueda de las personas cuyo paradero se desconoce mientras más de 500 efectivos trabajan en la extinción. Ocho medios aéreos se han reincorporado a las tareas y la Unión Europea ha activado el sistema Copernicus para seguir la evolución del fuego.
El incendio forestal que afecta a los municipios almerienses de Los Gallardos y Bédar mantiene un balance provisional de 12 personas fallecidas y 23 desaparecidas, mientras los equipos de emergencia continúan trabajando tanto en la extinción como en la búsqueda de posibles víctimas.
La gravedad del fuego ha obligado a evacuar a 1.405 personas, procedentes de viviendas aisladas, urbanizaciones, campings y núcleos próximos a la zona afectada. Parte de los desalojados permanece acogida en instalaciones habilitadas por los municipios de Lubrín, Garrucha y Antas, mientras las autoridades evalúan cuándo podrán regresar a sus domicilios.
El incendio también ha dejado ocho personas heridas, cuatro de ellas en estado grave por quemaduras. Los pacientes con lesiones de mayor consideración fueron trasladados al Hospital Universitario Virgen del Rocío de Sevilla, mientras que el resto recibe atención hospitalaria en centros de la provincia de Almería.
Continúa la búsqueda de las personas desaparecidas
La Guardia Civil mantiene abierto el dispositivo de búsqueda de las 23 personas cuyo paradero continúa sin conocerse. Los agentes y los equipos de emergencia realizan batidas en las zonas a las que se puede acceder con seguridad, especialmente en áreas con viviendas diseminadas, caminos rurales y espacios de difícil acceso.
La identificación de las víctimas mortales también continúa. El trabajo forense se desarrolla en coordinación con la Guardia Civil y el Instituto de Medicina Legal, debido al estado en el que fueron localizados algunos de los cuerpos.
Las autoridades han habilitado un punto de atención para familiares y personas que necesiten comunicar una desaparición relacionada con el incendio. La prioridad del operativo sigue siendo localizar a quienes todavía no han podido ser encontrados y confirmar su situación.
Ocho medios aéreos se reincorporan al operativo
Durante la noche, los equipos de extinción lograron contener parcialmente varios frentes, lo que ha permitido la reincorporación de ocho medios aéreos a primera hora de la jornada.
Los trabajos se concentran especialmente en el flanco noroeste del perímetro, donde persisten puntos de gran intensidad. La orografía del terreno, la elevada temperatura y las rachas de viento continúan dificultando el control definitivo del incendio.
El dispositivo moviliza a más de 500 profesionales, entre efectivos del Plan Infoca, la Unidad Militar de Emergencias, la Guardia Civil, bomberos, Protección Civil, servicios sanitarios y personal de distintas administraciones.
La Unidad Militar de Emergencias ha desplegado militares y vehículos especializados para reforzar las labores de extinción, proteger zonas habitadas y colaborar en las tareas logísticas. La Guardia Civil mantiene, además, el control de carreteras, accesos y áreas evacuadas.
Copernicus apoyará el seguimiento del incendio
La Comisión Europea ha activado el programa Copernicus, que proporcionará imágenes satelitales de la zona afectada. Esta herramienta permitirá realizar un seguimiento más preciso de la evolución del fuego, delimitar el perímetro y evaluar los daños causados por las llamas.
La información obtenida por satélite servirá como apoyo al dispositivo de emergencia y a los equipos encargados de estudiar la superficie afectada.
Las primeras estimaciones sobre las hectáreas quemadas han variado durante las últimas horas conforme ha avanzado el incendio. La delimitación definitiva no podrá conocerse hasta que el fuego quede estabilizado y puedan completarse los trabajos de medición.
El viento favoreció una propagación muy rápida
El incendio se inició en el término municipal de Los Gallardos y se propagó con gran velocidad debido a la sequedad de la vegetación, las altas temperaturas y las fuertes rachas de viento.
Las primeras hipótesis apuntan a una posible incidencia en una línea eléctrica, aunque esta circunstancia todavía deberá ser confirmada por la investigación correspondiente. Las autoridades han insistido en que la causa del fuego no puede darse por cerrada mientras continúen las diligencias judiciales, técnicas y periciales.
La rapidez con la que avanzaron las llamas alcanzó zonas próximas a viviendas y caminos rurales, lo que obligó a ordenar evacuaciones sucesivas y a ampliar el dispositivo de emergencia.
Algunas de las víctimas fueron localizadas en vehículos y en espacios de difícil acceso. Los investigadores tratan de determinar si pudieron quedar atrapadas mientras intentaban abandonar la zona.
La Junta defiende el sistema de evacuación
El presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, ha señalado que la prioridad del operativo continúa siendo evitar nuevas víctimas, localizar a las personas desaparecidas y estabilizar el incendio.
Moreno también ha defendido la decisión de no activar el sistema general de alertas masivas ES-Alert. Según ha explicado, la dispersión de viviendas y los problemas de cobertura hacían más adecuado realizar las evacuaciones de forma diferenciada y mediante avisos directos en cada zona.
El consejero de la Presidencia, Interior, Diálogo Social y Simplificación Administrativa, Antonio Sanz, ha calificado el suceso como uno de los incendios con mayores consecuencias registrados en Andalucía y ha insistido en que la investigación sobre el origen del fuego continúa abierta.
Las autoridades han pedido a la población que siga únicamente las indicaciones del 112 y de los responsables del operativo, y que evite circular por caminos secundarios o zonas afectadas. Los cambios repentinos en la dirección del viento pueden convertir estas vías en puntos de riesgo.
Restricciones de tráfico y viviendas desalojadas
El avance del fuego ha provocado cortes y restricciones en varias carreteras próximas al perímetro. Los servicios de emergencia han recomendado evitar los desplazamientos innecesarios hacia la zona y respetar los controles establecidos.
Las fuerzas de seguridad mantienen vigilancia en las viviendas desalojadas y en los accesos a los núcleos afectados. El regreso de los residentes dependerá de la evolución del incendio y de que se pueda garantizar la seguridad.
Los municipios afectados han habilitado instalaciones para atender a las personas evacuadas, con apoyo de Cruz Roja, Protección Civil y los servicios sociales.
Un balance todavía provisional
El balance de víctimas, desaparecidos y daños materiales continúa siendo provisional. Los servicios de emergencia mantienen el operativo activo durante toda la jornada ante la posibilidad de que se produzcan cambios en la dirección del viento o reactivaciones dentro del perímetro.
La búsqueda de las personas desaparecidas, la identificación de los fallecidos, la atención a los heridos y desalojados y la estabilización del incendio siguen siendo las principales prioridades.
El fuego de Los Gallardos se ha convertido en una de las emergencias forestales más graves registradas en Andalucía por su impacto humano, la rapidez de su propagación y la cantidad de personas que han tenido que abandonar sus hogares.



