El seísmo, registrado durante la noche en el centro de Perú, provocó daños en viviendas, edificios públicos y carreteras. Los servicios de emergencia continúan inspeccionando las zonas afectadas mientras las autoridades mantienen activo el operativo de evaluación.
La región peruana de Junín trata de recuperar la normalidad después del terremoto de magnitud 5,1 que sacudió el centro del país durante la noche del sábado. El balance provisional facilitado por las autoridades confirma una persona fallecida y diez heridas, además de numerosos daños materiales que todavía están siendo evaluados por los equipos de emergencia.
El Instituto Geofísico del Perú (IGP) localizó el epicentro del movimiento sísmico en el distrito de Chongos Bajo, perteneciente a la provincia de Chupaca, a unos siete kilómetros al sur de esta localidad y con una profundidad aproximada de 24 kilómetros. El temblor se produjo a las 21:24 horas, sorprendiendo a miles de vecinos en sus viviendas.
Los equipos de rescate revisan viviendas e infraestructuras
Nada más producirse el terremoto, el Centro de Operaciones de Emergencia Nacional (COEN) y el Instituto Nacional de Defensa Civil (INDECI) activaron el protocolo previsto para este tipo de situaciones.
Las primeras inspecciones reflejan desperfectos en viviendas particulares, edificios administrativos, centros sanitarios y templos religiosos de varios municipios de Junín. También se han registrado pequeños desprendimientos en diferentes carreteras y cortes puntuales del suministro eléctrico que dificultaron las primeras horas de actuación.
Las autoridades han advertido de que el balance podría variar conforme avancen las inspecciones en las comunidades rurales y zonas de más difícil acceso.
Chongos Bajo concentra los mayores daños
Los informes preliminares sitúan al distrito de Chongos Bajo como una de las áreas donde el impacto del terremoto ha sido más significativo.
Durante la noche, efectivos de la Policía Nacional, bomberos, personal sanitario y brigadas de Defensa Civil recorrieron las localidades afectadas para comprobar el estado de las edificaciones y atender a los vecinos que precisaban asistencia.
Paralelamente, técnicos especializados comenzaron a evaluar posibles daños estructurales en edificios públicos e infraestructuras estratégicas con el objetivo de garantizar la seguridad de la población.
Una réplica mantuvo en alerta a la población
La preocupación entre los vecinos aumentó pocos minutos después del primer terremoto, cuando una réplica volvió a sentirse en parte de la región.
Muchas familias optaron por permanecer en espacios abiertos hasta bien entrada la madrugada por miedo a nuevos movimientos sísmicos. Los servicios de emergencia recomendaron mantener la calma y evitar el acceso a edificios que presentaran grietas o cualquier otro signo de deterioro hasta completar las inspecciones técnicas.
Asimismo, insistieron en la importancia de seguir exclusivamente la información difundida por los organismos oficiales para evitar la propagación de rumores.
Un territorio acostumbrado a convivir con los terremotos
Perú figura entre los países con mayor actividad sísmica del planeta debido a su ubicación sobre el Cinturón de Fuego del Pacífico, una extensa franja donde confluyen varias placas tectónicas.
El constante movimiento entre la placa de Nazca y la placa Sudamericana provoca cientos de terremotos cada año. La mayoría pasan desapercibidos, pero aquellos que se producen cerca de zonas habitadas pueden ocasionar importantes daños personales y materiales.
Por ese motivo, las autoridades recuerdan periódicamente la necesidad de contar con planes de emergencia, edificios preparados para resistir movimientos sísmicos y una ciudadanía formada para reaccionar ante este tipo de episodios.
Prosigue la evaluación oficial
Los organismos de emergencia mantienen desplegados sus equipos en distintos puntos de Junín para completar el recuento de daños y determinar si existen nuevas incidencias derivadas del terremoto.
Mientras continúan las labores de inspección en viviendas, centros educativos, hospitales, carreteras y redes de suministro, el Gobierno peruano ha pedido prudencia a la población y ha recordado que cualquier actualización sobre víctimas o daños será comunicada exclusivamente a través del Instituto Geofísico del Perú, el COEN-INDECI y las autoridades regionales.



