La nueva terapia génica española para el Alzheimer TET-101, desarrollada por Tetraneuron a partir de una investigación iniciada hace más de 14 años en el Instituto Cajal del CSIC, ha recibido autorización para comenzar en Australia su primera evaluación en humanos en pacientes con Alzheimer moderado.
Nueva terapia génica española para el Alzheimer
La biotecnológica Tetraneuron ha dado el salto a fase clínica con TET-101, una terapia génica nacida en España a partir de una investigación iniciada hace más de 14 años en el Instituto Cajal del Consejo Superior de Investigaciones Científicas. El programa, desarrollado desde Madrid por la compañía, se dirige inicialmente a pacientes con demencia moderada causada por enfermedad de Alzheimer y comenzará su primera evaluación en humanos en Australia.
La autorización para iniciar el estudio supone un avance relevante dentro del recorrido de una investigación que ha pasado del laboratorio español a un desarrollo clínico internacional. TET-101 es el programa más avanzado de Tetraneuron y se plantea como el primer paso de una plataforma que la empresa quiere extender hacia otras enfermedades neurodegenerativas, entre ellas el Parkinson.
La compañía acumula ya más de 14 millones de euros en inversiones desde su nacimiento. Dentro de esa financiación, ha recibido este año más de 4,3 millones de euros de apoyo público para avanzar sus programas de Alzheimer y Parkinson, así como para continuar desarrollando en España una plataforma con potencial para distintas patologías neurodegenerativas.
El desarrollo de TET-101 parte del trabajo realizado en el laboratorio de José María Frade en el Instituto Cajal sobre E2F4, una proteína implicada en la regulación de procesos esenciales para el funcionamiento de las neuronas. Más de una década después, esa línea de investigación constituye la base de una terapia génica que inicia ahora la etapa en la que deberá evaluarse su seguridad y su potencial terapéutico en seres humanos.
El reto del Alzheimer moderado
TET-101 se dirige inicialmente a pacientes con demencia moderada causada por enfermedad de Alzheimer. Se trata de una fase en la que el deterioro de la memoria y la pérdida de independencia tienen un peso creciente en la vida diaria de los pacientes, sus familias y sus cuidadores.
El director médico de Tetraneuron, Álvaro Pascual-Leone, subraya que los avances terapéuticos han sido notables para pacientes con deterioro cognitivo leve o estadios tempranos. Sin embargo, advierte de que las personas con Alzheimer y demencia más avanzada siguen representando una población amplia con pocas alternativas terapéuticas y una elevada carga médica, emocional, familiar y social.
La aproximación de Tetraneuron se diferencia por abordar la complejidad biológica de la enfermedad desde una perspectiva multifactorial. Durante décadas, buena parte de la investigación sobre Alzheimer se ha centrado en dianas como beta-amiloide y tau. En este caso, la compañía plantea actuar sobre distintos procesos biológicos interconectados que participan en la neurodegeneración.
La proteína E2F4 ocupa, según el planteamiento de la investigación, una posición reguladora en varias vías relacionadas con la supervivencia y el funcionamiento neuronal. Entre ellas se encuentran procesos vinculados al estrés oxidativo y la neuroinflamación. TET-101 incorpora E2F4DN, una variante neuroprotectora de esta proteína, con el objetivo de actuar sobre la homeostasis neuronal e influir simultáneamente en diferentes mecanismos implicados en el deterioro neuronal.
De España a Australia y con desarrollo previsto en Europa
El primer estudio en humanos de TET-101 comenzará en Australia, en St Vincent’s Hospital Melbourne. La compañía mantiene al mismo tiempo las interacciones regulatorias necesarias para las siguientes fases de desarrollo internacional, incluida Europa.
La elección de Australia como punto de partida clínico no desvincula el futuro del programa de España. De los más de 4,3 millones de euros de financiación pública recibidos en el último año, más de tres millones se destinarán a trabajos preparatorios vinculados al programa de Alzheimer y a su desarrollo clínico en España. En esta parte del proyecto participan HM Hospitales y la Fundación CIEN, Centro de Investigación de Enfermedades Neurológicas de carácter público.
El objetivo declarado por la compañía es que una investigación nacida en la ciencia pública española y ya incorporada a la evaluación clínica internacional pueda seguir avanzando también dentro del ecosistema científico y sanitario nacional.
El consejero delegado de Tetraneuron, Ángel Lucio Pereira, destaca que España cuenta con científicos de primer nivel, hospitales reconocidos internacionalmente, capacidades preclínicas competitivas y un ecosistema de investigación clínica sólido. En ese marco, defiende la necesidad de apoyo para avanzar y ampliar este tipo de proyectos en territorio nacional.
Una plataforma con posible aplicación en Parkinson
El desarrollo de TET-101 no se limita al Alzheimer. Tetraneuron estudia si los mecanismos sobre los que trabaja pueden tener aplicación en otras enfermedades neurodegenerativas. La base de esta línea es que patologías distintas pueden compartir procesos relacionados con la pérdida de la homeostasis neuronal, la neuroinflamación, el estrés celular o el deterioro progresivo de la función de las neuronas.
El Parkinson es el ejemplo más avanzado de esta expansión. La compañía ha obtenido resultados preclínicos de prueba de concepto en esta enfermedad y destinará 1,3 millones de euros de la financiación pública recibida a avanzar este programa en colaboración con la Universidad de Navarra.
A estas líneas se suman aproximaciones en otros procesos relacionados con la neurodegeneración y el envejecimiento cerebral. El objetivo a largo plazo es que la investigación iniciada alrededor de E2F4 pueda convertirse en una plataforma para desarrollar distintas estrategias terapéuticas frente a enfermedades que comparten mecanismos biológicos vinculados al deterioro neuronal.
Ángel Lucio Pereira sostiene que las ayudas recibidas respaldan el trabajo científico y clínico de la compañía, permiten preparar el programa de Alzheimer en España y amplían el potencial de la plataforma hacia la enfermedad de Parkinson. La siguiente etapa estará marcada por la evaluación clínica de TET-101, en la que deberá analizarse su seguridad y su potencial en pacientes.



