Este 12 de octubre, desde Andalucía, reivindicamos una España plural, democrática y comprometida con la igualdad. Una España que reconozca a sus territorios y que encuentre en la diversidad una fortaleza. Nuestra tierra forma parte esencial de ese proyecto y tiene voz propia para definirlo.
Andalucía está profundamente vinculada a la historia que evoca esta fecha. Esa relación con América merece una mirada capaz de reconocer los intercambios culturales, las aportaciones de tantos pueblos y también la violencia y la dominación que acompañaron a la conquista y la colonización. La memoria democrática exige conocer el pasado con rigor y escuchar las voces de quienes lo vivieron desde posiciones distintas.
Hoy, los vínculos entre ambas orillas se renuevan a través de la cultura, las familias, el trabajo y las personas que han hecho de Andalucía su hogar. Esa realidad nos invita a defender una comunidad abierta, donde la procedencia nunca determine la dignidad ni los derechos.
La Fiesta Nacional plantea también una pregunta sobre el presente: ¿qué país queremos construir juntos? Desde estas páginas defendemos uno en el que el bienestar alcance a la mayoría, los servicios públicos sean sólidos y las oportunidades lleguen a cada barrio y a cada municipio.
Sentirse parte de un país debe ir acompañado de la posibilidad de vivir dignamente en él. Acceder a una vivienda, recibir atención sanitaria, estudiar y contar con apoyo cuando llegan las dificultades son condiciones esenciales de esa pertenencia compartida.
En Andalucía, esa exigencia interpela directamente al Gobierno de la Junta en sus competencias. La sanidad, la educación y los cuidados necesitan una gestión que sitúe las necesidades de la ciudadanía por delante de la satisfacción institucional. El Ejecutivo de Juanma Moreno debe responder por sus prioridades y por los resultados de sus decisiones. Celebrar Andalucía obliga también a cuidarla.
Defendemos unos servicios públicos que garanticen igualdad y cuestionaremos las políticas que debiliten su capacidad. El futuro de nuestra tierra necesita jóvenes con oportunidades, profesionales respaldados y familias que encuentren respuestas.
Tampoco aceptamos que la derecha y la extrema derecha pretendan reservarse la representación de España. El país pertenece a una ciudadanía plural. El feminismo, la solidaridad, la diversidad y la defensa de los derechos sociales forman parte de él con plena legitimidad.
Este 12 de octubre, Crónica de Andalucía reivindica una manera abierta y solidaria de construir comunidad. Andalucía contribuye a España con su historia, su trabajo y su cultura, y también con su aspiración a una sociedad más justa.
Nuestra tierra merece un futuro en el que ese compromiso se convierta en bienestar.



