El Núcleo del Partido de los Trabajadores (PT) de Madrid analiza los resultados de la primera vuelta, denuncia el peso de la desinformación y defiende la necesidad de construir una mayoría democrática para la segunda vuelta electoral en Brasil.
La primera vuelta de las elecciones presidenciales brasileñas ha dejado un escenario más complejo de lo esperado para el campo progresista. La posición de Luiz Inácio Lula da Silva frente a Flávio Bolsonaro ha sorprendido incluso a quienes anticipaban una contienda muy polarizada y una segunda vuelta. El resultado ha vuelto a situar en el centro del debate el poder de la desinformación, la influencia de los movimientos religiosos conservadores y las dificultades de una parte del electorado para encontrar motivos de confianza en la política institucional.
Desde Madrid, el Núcleo del Partido de los Trabajadores (PT) sigue de cerca el desarrollo de la campaña y mantiene el contacto con brasileños residentes en distintas partes de España. Su trabajo combina la difusión de información, la articulación de grupos de militancia y la orientación a quienes desean participar en el proceso electoral, pero encuentran obstáculos económicos o geográficos para ejercer su derecho al voto.
En esta entrevista, el núcleo reflexiona sobre los factores que explican los resultados de la primera vuelta, las prioridades de la candidatura de Lula ante la votación definitiva y los desafíos que trascienden la disputa presidencial. Para sus integrantes, lo que está en juego no se limita a la continuidad de un Gobierno: afecta al modelo de país, a la soberanía brasileña y a la capacidad de sus instituciones para garantizar los derechos sociales y proteger la democracia.
«La desinformación es uno de los pilares del bolsonarismo»
1. Tras los resultados de la primera vuelta, ¿cómo interpretáis el escenario político que se abre para Brasil y cuáles son, a vuestro juicio, los principales factores que explican el resultado?
Lo que me sorprendió fue que Lula quedara por detrás de Flávio Bolsonaro. Sabía que Brasil estaba profundamente polarizado y sospechaba que habría una segunda vuelta, pero no esperaba ese resultado. Cuando terminó la votación en Madrid, donde ganamos, llegué a pensar que Lula también ganaría en Brasil.
Entre los principales factores destaco la maquinaria de desinformación que lleva años difundiendo mentiras por las redes sociales y WhatsApp, alimentando un antipetismo visceral. Es una estrategia que recuerda a la propaganda de Joseph Goebbels. También considero fundamental la influencia del neopentecostalismo estadounidense y la importación de las teologías de la prosperidad y del dominio, incluso mediante la formación de pastores en Estados Unidos. Para mí, forma parte de un proyecto ideológico e imperialista que utiliza la religión como instrumento de poder político.
2. ¿Qué cambia en la estrategia de la candidatura de Luiz Inácio Lula da Silva de cara a la segunda vuelta? ¿Qué mensajes, propuestas o prioridades deberían reforzarse para ampliar su apoyo electoral?
Creo que el principal cambio está en la comunicación, especialmente en las redes sociales y en el acercamiento a los jóvenes. Una iniciativa interesante es el «Ejército de Lula», impulsado por el diputado André Janones.
Me parece importante recuperar los colores nacionales y la camiseta de la selección brasileña, símbolos de los que, a mi juicio, el bolsonarismo se ha apropiado políticamente. Cuando llegué a España, en 1991, me sorprendió la relación de parte de la sociedad con la bandera, marcada por la historia del franquismo. Nunca imaginé que algo parecido sucedería en Brasil.
Pero considero fundamental combatir la desinformación. No basta con desarrollar políticas sociales si una maquinaria de mentiras consigue distorsionar sus resultados y alimentar el rechazo político. También hay que saber comunicar las conquistas y defender la verdad frente a la manipulación.
Recuperar el diálogo con quienes se han alejado de la política
3. ¿Qué sectores sociales y electorales serán decisivos en esta segunda vuelta —jóvenes, mujeres, trabajadores, población evangélica, clases medias o votantes indecisos, entre otros— y cómo puede dialogar la candidatura de Lula con sus preocupaciones?
Creo que los sectores decisivos serán los votantes indecisos y quienes se abstuvieron en la primera vuelta. Hay muchas personas cansadas de la política, desencantadas o que simplemente no se interesan por ella. Es importante escucharlas, comprender las razones de su desinterés y recuperar el diálogo con ellas. Considero mucho más difícil cambiar la opinión de quienes mantienen una identificación muy fuerte con el bolsonarismo. Por eso, creo que hay que prestar especial atención a quienes todavía no han tomado una decisión o se han alejado de la participación política.
4. ¿Cuáles son los principales asuntos que pueden determinar el voto en la segunda vuelta —coste de la vida, empleo, seguridad, salud, educación, vivienda, desigualdad o corrupción— y qué respuestas consideráis más convincentes ante esas preocupaciones?
Creo que dos de los asuntos que más pueden influir en el voto son el coste de la vida y la corrupción. El primero afecta directamente a la vida cotidiana de las familias, mientras que el segundo influye en la confianza de la población en la política y las instituciones. Considero importante que ambos temas se aborden con información verificable, transparencia y respuestas concretas, más allá de los discursos electorales.
5. ¿Cómo valoráis la campaña de la candidatura rival y sus propuestas? ¿Qué diferencias fundamentales están en juego entre los dos proyectos de país y cómo pueden explicarse sin limitar el debate a la confrontación entre candidatos?
Mi valoración de la campaña de Flávio Bolsonaro es profundamente crítica. Considero que se apoya demasiado en la desinformación y en los ataques políticos, mientras sus propuestas no ocupan el lugar que deberían. Para mí, la defensa de su padre, Jair Bolsonaro, y de sus intereses políticos es una prioridad evidente de su candidatura.
Entre los dos proyectos de país hay un abismo. Veo diferencias fundamentales en la concepción de la democracia, los derechos sociales, el papel del Estado y la soberanía nacional. No se trata simplemente de una confrontación entre Lula y Flávio Bolsonaro, sino de dos visiones profundamente diferentes del futuro de Brasil.
La disputa por la información y la verdad
6. ¿Qué papel están desempeñando la desinformación, las redes sociales y la circulación de noticias falsas en esta fase de la campaña? ¿Qué herramientas pueden ayudar a la ciudadanía a contrastar la información y tomar una decisión informada?
Considero que la desinformación es uno de los pilares del bolsonarismo. Durante años se han difundido mentiras que alimentan el odio y crean convicciones tan arraigadas que, incluso ante pruebas documentadas, muchas personas se niegan a aceptarlas.
Hoy tenemos acceso a innumerables fuentes de información, pero no basta con tener internet: también hay que querer informarse. Es fundamental contrastar las noticias, consultar fuentes fiables y no compartir contenidos sin verificar.
Un ejemplo reciente es el desafío de Lula a Flávio Bolsonaro para que ambos abran sus secretos bancarios y telefónicos, incluidos los de sus familiares, ante la Justicia. La transparencia y los hechos comprobables son esenciales para combatir la manipulación.
Organizar la militancia más allá de Madrid
7. ¿Qué trabajo está desarrollando vuestro núcleo del PT en España para acompañar la segunda vuelta? ¿Cómo se están organizando la militancia, los actos públicos y la interlocución con la comunidad brasileña residente en el país?
Desde el Núcleo del PT Madrid estamos realizando un intenso trabajo de comunicación y articulación con brasileños de distintas regiones de España. Recibimos diariamente consultas a través de las redes sociales, el correo electrónico y nuestro teléfono de contacto, incluso desde lugares tan distantes como Tenerife.
Una de nuestras principales tareas es conectar a personas que estaban movilizándose de forma aislada, sin conocerse entre sí. Hemos reactivado comités populares y ayudado a crear nuevos grupos, facilitando su organización a través de WhatsApp.
Actualmente articulamos comités en Madrid, Castilla y León, Andalucía y Galicia, además de un colectivo que reúne. Compartimos información, orientamos y apoyamos la organización de actos públicos en diferentes provincias. Lo más gratificante es ver cómo personas que antes luchaban solas encuentran compañeros y compañeras con quienes organizarse.
8. ¿Cómo percibís el ánimo de la comunidad brasileña en España después de la primera vuelta? ¿Habéis observado cambios en la participación, en las conversaciones políticas o en la disposición a movilizarse de cara a la votación definitiva?
Lula ganó en España en la primera vuelta y estamos observando una mayor movilización de cara a la segunda. Recibimos numerosos mensajes de brasileños que viven lejos de los colegios electorales y que no votaron en la primera vuelta, pero ahora quieren participar.
También estamos combatiendo la desinformación, porque circuló la noticia falsa de que quienes no votaron en la primera vuelta no podrían hacerlo en la segunda.
Lo más emocionante es conocer casos de personas que están haciendo enormes esfuerzos económicos, incluso pidiendo dinero prestado para comprar los billetes de transporte y poder votar. Esto demuestra la importancia que estas elecciones tienen para muchos brasileños residentes en España.
El coste de ejercer el derecho al voto desde el extranjero
9. ¿Qué dificultades específicas afrontan los brasileños residentes en el exterior para votar en la segunda vuelta —distancia a los colegios electorales, horarios laborales, desplazamientos o acceso a información— y qué orientación puede ofrecer vuestro núcleo?
La principal dificultad es económica. Somos inmigrantes y no todos pueden permitirse pagar un billete de ida y vuelta para votar. Muchos viven a cientos de kilómetros de los colegios electorales y, cuando no es posible regresar el mismo día, deben asumir también los gastos de alojamiento.
Desde nuestro núcleo ofrecemos información y orientación, pero no podemos resolver el problema económico. El derecho al voto existe, pero ejercerlo en el exterior puede representar un gasto que muchas familias sencillamente no pueden asumir.
«Si perdemos la democracia, corremos el riesgo de perderlo todo»
10. Más allá de la Presidencia, ¿qué consecuencias podría tener el resultado para la democracia, las instituciones, los derechos sociales, las minorías, la protección ambiental y la posición internacional de Brasil?
He perdido muchas elecciones a lo largo de mi trayectoria política. Cuando perdíamos, llorábamos, esperábamos cuatro años y volvíamos a intentarlo. Pero esta vez es diferente. No estamos hablando de simplemente perder unas elecciones. Para mí, lo que está en juego es nuestra democracia.
Y si perdemos la democracia, corremos el riesgo de perderlo todo: nuestra soberanía, nuestros derechos sociales, la protección ambiental y nuestra posición internacional. Brasil podría dejar de ser una referencia y un líder en América Latina para convertirse en el patio trasero de Estados Unidos.
Por eso insisto: no se trata solamente de una elección presidencial. Está en juego el futuro de nuestro país.
11. ¿Qué alianzas, conversaciones o gestos de diálogo consideráis necesarios para construir una mayoría en la segunda vuelta? ¿Cómo puede buscarse apoyo entre votantes que no eligieron a Lula en la primera vuelta sin renunciar a los principios del proyecto político?
Las principales alianzas políticas ya se construyeron en la primera vuelta. Ahora también es importante el diálogo con quienes apoyaron a otros candidatos. Pero creo que esta elección va más allá de las alianzas partidarias.
Hay personas que nunca votaron a Lula y que ahora están dispuestas a hacerlo porque comprenden lo que representa el riesgo de un proyecto autoritario. Para mí, la defensa de la democracia debe estar por encima de las diferencias políticas, sin que eso signifique renunciar a nuestros principios.
Brasil y su papel en el mundo
12. ¿Qué mensaje trasladaríais desde España a los brasileños y brasileñas que acudirán a las urnas en la segunda vuelta? ¿Qué está en juego y qué esperáis para el futuro del país después de la elección?
Mi mensaje es que no estamos decidiendo solamente quién gobernará Brasil durante los próximos cuatro años. También estamos decidiendo qué papel queremos que nuestro país desempeñe en el mundo.
Brasil es una potencia regional y tiene una enorme responsabilidad con el futuro de América Latina, el Mercosur y los BRICS. Para mí, está en juego nuestra capacidad de actuar con independencia, defender nuestra soberanía y contribuir a un mundo multipolar.
Mi esperanza es que Brasil siga siendo un país democrático, soberano, respetado internacionalmente y comprometido con la justicia social. Porque el futuro de Brasil también importa al futuro de América Latina.



