El coordinador de Comunicación Política y Formación del PSOE de Andalucía, Fernando López Gil, ha criticado al presidente de la Junta, Juanma Moreno Bonilla, por su discurso durante la entrega de las Medallas de Andalucía el pasado 28 de febrero, al considerar que utilizó un «argumentario del Partido Popular» en lugar de un discurso institucional. López Gil ha tachado este comportamiento de «ofensa» hacia los andaluces y hacia los galardonados, ya que, según él, lo que realmente importaba para Moreno Bonilla no era reconocer el esfuerzo de los premiados, sino «volver a confrontar contra el Gobierno de España», siguiendo las indicaciones del Partido Popular.
López Gil ha instado a Moreno Bonilla a rectificar su postura sobre la quita de deuda y apoyar la propuesta que permitiría destinar esos recursos liberados a mejorar sectores fundamentales para los andaluces, como la sanidad, la educación y la dependencia. «Decir sí a lo bueno que venga a Andalucía, venga de quien venga», afirmó el líder socialista, haciendo un llamado a anteponer los intereses de la comunidad a los intereses partidistas.
El PSOE también ha reiterado que la reducción de la deuda de la Junta de Andalucía sería «objetivamente positiva» para la región, ya que permitiría liberar una importante cantidad de recursos para fortalecer los servicios públicos, en especial la sanidad pública. López Gil criticó la actitud contradictoria de Moreno Bonilla, quien en el pasado había solicitado la reducción de la deuda, pero ahora se opone a la medida propuesta por el Gobierno de España.
Asimismo, el coordinador socialista denunció que la negativa de Moreno Bonilla a la quita de deuda responde a una «orden desde la calle Génova» y al miedo electoral que el presidente de la Junta siente por el renacer del PSOE de Andalucía. En este sentido, López Gil consideró que el «pánico electoral» de Moreno Bonilla no puede costarle a los andaluces, advirtiendo que no se puede jugar con el bienestar de la población por intereses políticos.
Además, López Gil se refirió al reciente nombramiento del nuevo interventor general de la Junta de Andalucía, al cual criticó por su falta de responsabilidad en su trabajo anterior, cuando auditaba las cuentas de la agencia IDEA. Según el PSOE, el cese de los antiguos interventores, que habían denunciado irregularidades en los contratos de urgencia del SAS, y la elección de un nuevo interventor que no cumpliría con su labor de forma ética, evidencia que Moreno Bonilla busca un «aliado del PP» en el manejo de las cuentas públicas, en lugar de un profesional que garantice la transparencia.


