El “Chernóbil de la marihuana” en Granada: químicos, cultivos masivos y tres detenidos en una macrooperación policial
Una operación a gran escala en la zona Norte
La Policía Nacional ha asestado uno de los golpes más contundentes al cultivo ilegal de marihuana en Granada en los últimos meses. Una macrooperación desarrollada en el barrio de Cartuja, en la zona Norte de la capital, se ha saldado con tres detenidos y la incautación de cerca de 5.600 plantas en diferentes fases de crecimiento.
El dispositivo, en el que han participado más de 130 agentes, incluyó efectivos de la Unidad de Intervención Policial (UIP) y especialistas del Grupo Operativo de Intervenciones Técnicas (GOIT), desplazados desde Madrid.
Desde primera hora de la mañana, el barrio amaneció rodeado por un amplio despliegue policial que culminó con el registro de 19 viviendas, la mayoría utilizadas como plantaciones interiores.
Viviendas convertidas en invernaderos ilegales
Las casas intervenidas funcionaban como auténticos cultivos “indoor”. En muchas de ellas, las habitaciones estaban completamente ocupadas por plantas, dejando apenas libres los pasillos.
Los agentes encontraron sistemas altamente tecnificados, con lámparas LED de gran potencia, extractores, sistemas de ventilación y calendarios de riego detallados, lo que evidencia un nivel de profesionalización creciente en este tipo de actividades.
Además, la operación permitió desmantelar múltiples conexiones ilegales a la red eléctrica, una práctica habitual para alimentar este tipo de instalaciones sin asumir costes energéticos.
Químicos, jeringuillas y materiales sospechosos
Uno de los aspectos más llamativos de la intervención fue el hallazgo de productos químicos, fertilizantes e insecticidas en grandes cantidades, utilizados para acelerar el crecimiento de las plantas.
En algunas estancias, los agentes localizaron incluso jeringuillas con sustancias líquidas destinadas al tratamiento de los cultivos, lo que refleja el carácter intensivo de la producción.
El ambiente en estas viviendas, según fuentes policiales, estaba cargado de olores químicos, lo que da una idea de las condiciones en las que se desarrollaba la actividad.
Un escenario insólito: juguetes y un martillo neumático
Durante los registros, la Policía también se incautó de objetos que nada tenían que ver con el cultivo de marihuana. Entre ellos, enseres domésticos, juguetes y hasta un martillo neumático, cuya presencia en el interior de una vivienda levantó sospechas sobre su posible origen ilícito.
Estos hallazgos refuerzan la hipótesis de que algunas de las casas podían estar vinculadas a otras actividades delictivas, más allá del tráfico de drogas.
Un problema estructural en la zona
La intervención se enmarca dentro de una serie de operaciones desarrolladas en los últimos meses en la zona Norte de Granada, donde el cultivo de marihuana se ha convertido en un problema recurrente.
Solo en las últimas actuaciones policiales se han intervenido cerca de 7.000 plantas en distintos dispositivos, lo que evidencia la magnitud del fenómeno en determinados barrios.
La proliferación de este tipo de plantaciones no solo tiene impacto en la seguridad, sino también en el suministro eléctrico, debido a los enganches ilegales que, en muchos casos, afectan a vecinos ajenos a la actividad.
Tres detenidos y una investigación abierta
Los tres arrestados están acusados de delitos contra la salud pública y defraudación de fluido eléctrico. Está previsto que pasen a disposición judicial tras prestar declaración.
La operación sigue abierta y no se descartan nuevas actuaciones, en un contexto en el que las fuerzas de seguridad mantienen la presión sobre este tipo de redes.
Un golpe más contra el cultivo ilegal
La magnitud del dispositivo y el volumen de plantas incautadas reflejan la evolución del cultivo de marihuana hacia modelos más intensivos y organizados. Lejos de pequeños cultivos domésticos, las plantaciones detectadas funcionan como auténticas explotaciones industriales encubiertas.
Con esta operación, la Policía vuelve a poner el foco en una actividad que continúa creciendo en determinadas zonas urbanas, donde la combinación de alta rentabilidad y bajo riesgo percibido sigue alimentando su expansión.



