La guerra que involucra a Estados Unidos, Israel e Irán se ha convertido rápidamente en un conflicto de reflejos globales al transformar las infraestructuras energéticas como objetivos. Además de las estructuras de producción de petróleo y gas natural, el cierre del estrecho de Ormuz tiene un arma estratégica utilizada por Irán para contrarrestar las acciones israelíes-estadounidenses.
El estrecho de Ormuz está junto al estrecho de Malaca, el canal de Suez, el canal de Panamá, etc., uno de los mayores puntos de estrangulamiento del mundo. Por el etreito pasan aproximadamente 20% del petróleo comercializado mundialmente.
Como reflejo del conflicto, los países del golfo han reducido la producción total de petróleo en aproximadamente 10 millones de barriles por día, ya que hay pocas maneras de exportar y almacenar su potroyero crudo. En la actualidad, unos 15 millones de barriles de petróleo crudo no pueden llegar a los mercados globales, siendo el director de la Agencia Internacional de la Energía.
Según la agencia británica de seguridad marítima UKMTO, 24 buques comerciales, entre ellos 11 petroleros, han sido atacados o se ha informado de incidentes en el golfo, en el estrecho de Ormuz o en el golfo de Omán desde el 1 de marzo.
Esta escasez de petróleo en el mercado mundial ha causado un gran aumento en los precios del petróleo en los últimos días. El precio del petróleo ha llegado a superar los 100 dólares por barril, lo que aumenta las preocupaciones sobre el suministro de energía y la urgencia de un alto el fuego.
En este domindo, el 22 de marzo, Irán amenazó con cerrar completamente el estrecho de Ormuz si Donald Trump ataca las centrales eléctricas iraníes. Donald Trump había dado un plazo de 48 horas para que Irán abriera el estrecho. Según el comando operacional del ejército: «Si se concretan las amenazas de los Estados Unidos relativas a las centrales energéticas de Irán, […] el estrecho de Ormuz quedará totalmente cerrado y no volverá a abrirse hasta que nuestras centrales destruidas hayan sido reconstruidas»
Además, un alto funcionario del gobierno iraní anunció que el país estaría dispuesto a poner fin a la guerra con condiciones fundamentales.
- Garantías de prevención de la recurrencia de la guerra
- Cierre de las bases militares estadounidenses en la región
- Pago de una compensación a la República Islámica
- Fin de las guerras en todos los frentes regionales
- Establecimiento de un nuevo marco legal para el estrecho de Ormuz
- Procesamiento y extradición de figuras mediáticas consideradas hostiles al régimen iraní
Sin embargo, según la agencia de noticias Axios, los EE.UU. también han establecido el mismo número de impuestos, que van desde la interrupción del programa de misiles por cinco años hasta el no enriquecimiento de uranio. En su red social, Truth Social, Drump dijo: “Estamos muy cerca de cumplir con nuestros objetivos mientras consideramos la posibilidad de reducir nuestros grandes esfuerzos militares en el Medio Oriente con respecto al régimen terrorista de Irán: (1) Degradación completa de la capacidad de misiles iraníes, lanzadores y todo lo demás relacionado con ellos. (2) Destruir la base industrial de defensa de Irán. (3) Eliminar su armada y fuerza aérea, incluido el armamento antiaéreo. (4) Nunca permitir que el Irán se acerque siquiera a la capacidad nuclear, y siempre estar en una posición donde los EE.UU. puedan reaccionar rápida y poderosamente ante tal situación, si llegara a producirse. (5) Proteger, al más alto nivel, a nuestros aliados de Oriente Medio, incluidos Israel, Arabia Saudita, Qatar, los Emiratos Árabes Unidos, Bahrein, Kuwait y otros. El estrecho de Ormuz tendrá que ser custodiado y vigilado, según sea necesario, por otras naciones que lo usen – ¡Estados Unidos no! Si se nos pide, ayudaremos a estos países en sus esfuerzos de Hormuz, pero no debería ser necesario una vez que la amenaza iraní haya sido erradicada. Es importante destacar que será una operación militar fácil para ellos. ¡Gracias por su atención a este asunto!”
Pausa de cinco días en los ataques a la infraestructura energética iraní.
Poco antes de que se cumpliera el plazo del ultimátum de 48 horas del presidente Trump, el republicano anunció una pausa de cinco días en los ataques a la infraestructura eléctrica iraní. Según el mismo, «hubo conversaciones muy buenas y productivas». En una publicación en Truth Social, Trump afirmó: “Me complace informar que los estados unidos de américa, y el país de irán, han tenido, en los últimos dos días, conversaciones muy buenas y productivas sobre una resolución completa y total de nuestras hostilidades en medio oriente. En base al tenor y el tono de estas conversaciones profundas, detalladas y constructivas, que continuarán a lo largo de la semana, he instruido al Departamento de Guerra para que posponga todos los ataques militares contra las plantas de energía e infraestructura energética iraníes por un período de cinco días. Sujeto al éxito de las reuniones y discusiones en curso.”



