La investigación detecta más de 3.700 muertes adicionales desde 2019 y apunta a problemas de acceso, gestión y privatización sanitaria en la comunidad.
Un estudio publicado en la revista científica Gaceta Sanitaria ha encendido todas las alarmas sobre la situación de la sanidad andaluza. La investigación concluye que Andalucía ha registrado una sobremortalidad por cáncer desde 2019, con 3.701 fallecimientos más de los esperados respecto a la media nacional, una situación que los autores vinculan directamente al deterioro de la atención pública y al avance de la privatización sanitaria impulsada durante los últimos años.
El trabajo, elaborado por investigadores del ámbito de la salud pública y del Instituto de Investigación Biomédica de Cádiz, analiza los datos oficiales del Instituto Nacional de Estadística entre 2019 y 2024 y detecta un empeoramiento especialmente significativo en tumores como el cáncer de colon y recto, además del cáncer de mama en mujeres menores de 75 años.
617 muertes más al año
Los investigadores calculan que Andalucía registró durante ese periodo una media de 617 muertes adicionales al año por tumores malignos respecto a lo que correspondería según los datos del resto de España. Entre los casos más preocupantes destacan:
- 820 fallecimientos adicionales por cáncer colorrectal
- 275 muertes más por cáncer de mama
- un empeoramiento sostenido en hombres y mujeres desde 2019
Según los autores, estos datos no pueden explicarse únicamente por factores demográficos o sociales, sino que reflejan “déficits en la accesibilidad, la oportunidad y la calidad de la atención oncológica”.
La sombra de la privatización
Uno de los elementos más contundentes del estudio es la relación temporal que establece entre el incremento de la sobremortalidad y el crecimiento de la privatización sanitaria en Andalucía durante los últimos años.
Los investigadores sostienen que el aumento de conciertos con clínicas privadas y el desvío progresivo de recursos desde la sanidad pública han debilitado áreas clave como la atención primaria, la prevención y los diagnósticos tempranos.
“No se trata solo de tener recursos, sino de cómo se gestionan”, explica uno de los autores en el estudio, que reclama una auditoría independiente sobre las políticas oncológicas desarrolladas por la Junta de Andalucía.
La investigación llega además después de meses marcados por la crisis de los cribados de cáncer de mama en Andalucía, donde miles de mujeres sufrieron retrasos en pruebas diagnósticas y revisiones médicas.
La Junta niega la gravedad de los datos
El Gobierno andaluz ha respondido cuestionando las conclusiones del estudio y defendiendo que las diferencias de mortalidad respecto al resto de España son “mínimas”.
La Consejería de Salud elaboró incluso un informe propio en el que reconoce algunos peores indicadores en determinados tumores, aunque rechaza que exista una relación directa con las políticas sanitarias del Ejecutivo de Juanma Moreno.
Sin embargo, la polémica se ha intensificado porque el estudio coincide con una campaña electoral andaluza donde la sanidad pública se ha convertido en uno de los principales ejes del debate político.
Listas de espera, falta de personal y saturación
El informe conecta esta sobremortalidad con problemas que sindicatos, profesionales sanitarios y plataformas ciudadanas vienen denunciando desde hace años:
- listas de espera cada vez más largas
- saturación de la atención primaria
- falta de personal sanitario
- retrasos diagnósticos
- dependencia creciente de conciertos privados
Los autores llegan incluso a describir las listas de espera como “corredores de la muerte” cuando afectan a pacientes oncológicos que necesitan tratamientos rápidos y diagnósticos precoces.
La desigualdad también mata
El estudio subraya además que Andalucía arrastra históricamente peores indicadores sociales y económicos que otras comunidades, algo que influye directamente en la salud de la población.
Factores como la precariedad, el acceso desigual a recursos sanitarios o las dificultades para contratar seguros privados generan una brecha que termina impactando especialmente en las clases trabajadoras y en las zonas más vulnerables.
Desde sectores de la izquierda andaluza se insiste en que la situación actual es consecuencia de años de infrafinanciación y de una estrategia política orientada a favorecer la sanidad privada frente al refuerzo del sistema público.
Un debate central en Andalucía
La publicación del estudio ha reabierto con fuerza el debate sobre el modelo sanitario andaluz. La sanidad pública se ha convertido en uno de los asuntos más sensibles de la legislatura de Juanma Moreno, especialmente tras las protestas masivas registradas en los últimos meses por los problemas en oncología y cribados.
Mientras la Junta trata de minimizar el impacto político del informe, los investigadores insisten en que los datos reflejan una situación preocupante que requiere medidas urgentes.
El estudio concluye reclamando una revisión integral de las políticas contra el cáncer en Andalucía, desde la prevención hasta los cuidados paliativos, y advierte de que el deterioro del sistema público puede tener consecuencias directas sobre la supervivencia de miles de personas.



