El presidente del Gobierno exige el cumplimiento del alto el fuego tras el ataque contra una base de la ONU en el sur de Líbano que también causó la muerte de un casco azul serbio
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha condenado con firmeza el ataque sufrido por la misión de paz de Naciones Unidas en Líbano (FINUL) que dejó dos militares españoles heridos leves y provocó la muerte de un casco azul serbio en la base española Miguel de Cervantes, situada en el sur del país. El incidente se produjo tras el impacto de cuatro proyectiles de mortero contra las instalaciones donde se encuentra desplegado el contingente internacional bajo mando español.
A través de sus redes sociales, Sánchez expresó su «condena más absoluta a la violencia» y trasladó su apoyo a los soldados que participan en las operaciones de mantenimiento de la paz de Naciones Unidas. El jefe del Ejecutivo también reclamó que todas las partes respeten el alto el fuego anunciado recientemente y reiteró que «la paz es el único futuro» para la región.
Un ataque contra una base bajo mando español
El ataque tuvo lugar durante la noche en la base Miguel de Cervantes, ubicada cerca de Marjayún, una de las zonas más sensibles del conflicto en el sur de Líbano. Además del fallecimiento del militar serbio, dos soldados españoles resultaron heridos leves y recibieron atención médica inmediata, permaneciendo fuera de peligro.
La Fuerza Interina de Naciones Unidas para Líbano ha condenado lo ocurrido y ha anunciado la apertura de una investigación para determinar las circunstancias exactas del ataque y la identidad de los responsables. La ONU ha recordado además que los ataques deliberados contra fuerzas de paz pueden constituir graves violaciones del derecho internacional humanitario e incluso ser considerados crímenes de guerra.
Albares exige una investigación y justicia para los responsables
El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, también reaccionó con contundencia tras conocerse los hechos. El jefe de la diplomacia española trasladó sus condolencias por la muerte del militar serbio, deseó una pronta recuperación a los heridos y reclamó que el ataque sea investigado «hasta las últimas consecuencias».
Asimismo, el Gobierno español ha insistido en la necesidad de respetar el Derecho Internacional, la soberanía del Líbano y el mandato de Naciones Unidas, reafirmando el compromiso de España con las misiones internacionales de mantenimiento de la paz.
Un conflicto que sigue amenazando la estabilidad regional
El ataque se produce en un contexto de extrema tensión en Oriente Próximo. Aunque recientemente se anunció una nueva tregua entre Israel y Líbano, los enfrentamientos y bombardeos continúan produciéndose en distintas zonas del sur del país. La región acumula miles de víctimas y desplazados desde el recrudecimiento de las hostilidades entre Israel y Hezbolá.
La FINUL ha advertido en varias ocasiones del aumento de incidentes armados que afectan directamente a sus efectivos. En los últimos meses varios cascos azules han fallecido o resultado heridos en distintos ataques registrados en el sur del Líbano, una situación que preocupa a Naciones Unidas y a los países que participan en la misión.
España mantiene su compromiso con la misión de paz
España es uno de los principales contribuyentes europeos a la FINUL y mantiene cientos de militares desplegados en el sur de Líbano. La misión tiene como objetivo supervisar el cumplimiento de la resolución 1701 del Consejo de Seguridad de la ONU y contribuir a la estabilidad en la frontera entre Líbano e Israel.
Desde el Gobierno se insiste en que la única salida posible pasa por la desescalada, el respeto al alto el fuego y la búsqueda de una solución diplomática que permita poner fin a un conflicto que continúa amenazando la seguridad de toda la región.



