El delantero del Manchester City firma un doblete en la victoria noruega por 3-2 y clasifica a los escandinavos para las eliminatorias por primera vez desde 1998
Noruega sigue siendo una de las grandes revelaciones del Mundial 2026. La selección nórdica derrotó anoche a Senegal por 3-2 en un vibrante encuentro disputado en el MetLife Stadium de Nueva Jersey y certificó su clasificación para la fase eliminatoria tras sumar su segunda victoria consecutiva en el Grupo I.
El gran protagonista volvió a ser Erling Braut Haaland, que firmó un nuevo doblete y elevó su cuenta goleadora hasta los cuatro tantos en apenas dos partidos, igualando a Kylian Mbappé en la lucha por el máximo goleador del campeonato.
La victoria sitúa a Noruega con seis puntos, los mismos que Francia, y convierte el próximo duelo entre ambas selecciones en una auténtica final por el liderato del grupo.
Pedersen golpeó primero
El encuentro comenzó con intensidad y con dos equipos conscientes de lo mucho que había en juego. Senegal necesitaba puntuar tras caer frente a Francia en la primera jornada, mientras que Noruega buscaba sellar matemáticamente su clasificación.
La primera gran alegría para los escandinavos llegó en la primera mitad gracias a Marcus Pedersen, que aprovechó un grave error defensivo de Senegal para adelantar a los nórdicos en el marcador. El lateral, que había entrado minutos antes por lesión de un compañero, no desaprovechó el regalo y puso el 1-0.
A partir de ahí, Noruega ganó confianza y comenzó a encontrar espacios para explotar la velocidad y potencia de Haaland.
Haaland vuelve a demostrar por qué es una superestrella
Tras el descanso apareció el jugador que todos esperaban.
Haaland amplió la ventaja con una gran definición tras asistencia de Martin Ødegaard, culminando una jugada que reflejó la conexión perfecta entre las dos grandes estrellas noruegas.
El delantero del Manchester City tuvo incluso ocasiones para aumentar su cuenta antes de marcar nuevamente el tercer gol de su selección.
El segundo tanto personal de Haaland llegó en uno de sus movimientos característicos: potencia, desmarque y definición implacable. Con ese gol, el atacante certificaba prácticamente el triunfo de Noruega y confirmaba que atraviesa uno de los mejores momentos de su carrera.
Senegal reaccionó demasiado tarde
Cuando parecía que el partido estaba completamente decidido, Senegal mostró el orgullo que ha caracterizado históricamente al fútbol africano.
Ismaila Sarr recortó distancias y devolvió algo de emoción al encuentro, aprovechando una desconcentración defensiva noruega. Sin embargo, la reacción llegó demasiado tarde para cambiar el rumbo del choque.
Ya en el tiempo añadido, Sarr volvió a marcar para establecer el definitivo 3-2, aunque el tanto únicamente sirvió para maquillar el resultado final.
La derrota deja a Senegal en una situación extremadamente delicada y obliga a los africanos a jugarse prácticamente todas sus opciones frente a Irak en la última jornada.
Noruega vuelve a ilusionar al mundo
La clasificación tiene un significado especial para el fútbol noruego.
Es la primera vez en casi tres décadas que Noruega alcanza una fase eliminatoria mundialista, un logro que confirma el crecimiento de una generación liderada por Haaland y Ødegaard.
Después de años sin presencia en grandes torneos, los escandinavos han regresado al escaparate internacional mostrando un fútbol directo, competitivo y tremendamente eficaz.
Además, el equipo de Ståle Solbakken se ha convertido en uno de los conjuntos más goleadores del campeonato, con siete tantos en dos encuentros tras el 4-1 conseguido ante Irak en la jornada inaugural.
Francia y Noruega se jugarán el liderato
Con los resultados de la segunda jornada, Francia y Noruega lideran el Grupo I con seis puntos y ya tienen asegurada su presencia en la siguiente ronda del Mundial.
El enfrentamiento directo entre ambas selecciones decidirá quién termina primero y quién accede al cuadro eliminatorio desde una posición más favorable.
Por su parte, Senegal e Irak buscarán apurar sus opciones de clasificación como uno de los mejores terceros, aunque los africanos parten con una situación especialmente complicada tras encadenar dos derrotas consecutivas.
Mientras tanto, Haaland continúa acumulando goles y enviando un mensaje al resto de favoritos: Noruega ya no es una simple invitada en este Mundial. Es una selección capaz de competir contra cualquiera.



