El párroco de Cañete de las Torres (Córdoba), José Ruiz Osuna, ha vuelto a situarse en el centro de la controversia tras publicar comentarios contra el movimiento LGTBI coincidiendo con las celebraciones del Orgullo. Las declaraciones del sacerdote, realizadas en redes sociales a raíz de una publicación del Ayuntamiento de la localidad mostrando la bandera arcoíris en el balcón consistorial, han provocado una fuerte reacción social y política en pleno mes del Orgullo.
La nueva polémica se produce en un momento especialmente sensible para el debate sobre los derechos del colectivo LGTBI en Andalucía, donde durante las últimas semanas se han celebrado numerosas actividades reivindicativas y movilizaciones en defensa de la diversidad sexual y de género.
“Quienes propagan esta ideología van contra Dios”
El origen de la controversia se encuentra en una publicación del Ayuntamiento de Cañete de las Torres en la que aparecía la bandera arcoíris ondeando en el balcón municipal con motivo de las actividades vinculadas al Orgullo.
En los comentarios de dicha publicación, el sacerdote cuestionó públicamente la celebración y dirigió duras críticas hacia quienes respaldan las reivindicaciones del colectivo LGTBI. Entre otras afirmaciones, sostuvo que quienes «profesan y propagan esta ideología» actúan contra Dios y contra los valores que, según su interpretación religiosa, representan Jesús, María y José. También defendió el supuesto «derecho de todos los niños a nacer de una mamá y de un papá».
Las declaraciones no tardaron en difundirse a través de redes sociales y generaron numerosas reacciones de rechazo entre vecinos, colectivos sociales y usuarios de internet, que cuestionaron el tono empleado por el párroco y el contenido de sus afirmaciones.
Un sacerdote ya envuelto en otras polémicas
No es la primera vez que José Ruiz Osuna protagoniza una controversia pública.
Según recuerdan diversos medios cordobeses, el sacerdote ya fue objeto de críticas durante 2025 por comentarios relacionados con el conflicto de Gaza y por mensajes que numerosos vecinos consideraron ofensivos hacia diferentes colectivos. Algunas de aquellas publicaciones llegaron incluso a contradecir posicionamientos oficiales de la propia Conferencia Episcopal Española, especialmente en cuestiones relacionadas con la paz y los conflictos internacionales.
Vecinos de la localidad denunciaron entonces que el sacerdote utilizaba sus perfiles en redes para lanzar mensajes que consideraban incompatibles con el papel conciliador que tradicionalmente se espera de un representante religioso.
El debate sobre la diversidad vuelve al centro de la actualidad
La polémica coincide con unas semanas especialmente intensas para el movimiento LGTBI en Córdoba.
Las celebraciones del Orgullo 2026 han estado marcadas por debates internos sobre la organización de las marchas y los actos reivindicativos, así como por la movilización de numerosos colectivos en defensa de los derechos del colectivo.
En este contexto, las palabras del sacerdote han sido interpretadas por numerosas organizaciones como un ejemplo de los discursos que continúan cuestionando la igualdad y la diversidad sexual en pleno siglo XXI.
Las asociaciones LGTBI recuerdan que Andalucía cuenta desde hace años con legislación específica para proteger los derechos de las personas LGTBI y combatir la discriminación por orientación sexual o identidad de género. Además, insisten en que la visibilidad sigue siendo una herramienta fundamental para combatir prejuicios y estereotipos.
Reacciones de indignación en redes sociales
Las declaraciones del párroco han provocado una rápida respuesta de numerosos usuarios en redes sociales, donde muchos ciudadanos han mostrado su rechazo a unos comentarios que consideran incompatibles con los valores de respeto y convivencia que promueve la sociedad actual.
Diversos mensajes han defendido que las instituciones públicas deben seguir mostrando su apoyo a la diversidad y han recordado que el Orgullo no es únicamente una celebración, sino también una reivindicación histórica de igualdad y derechos civiles.
La propia imagen de la bandera arcoíris en el Ayuntamiento de Cañete de las Torres se ha convertido durante las últimas horas en símbolo del debate generado por las palabras del sacerdote.
Entre la libertad religiosa y el respeto a los derechos civiles
La polémica reabre además un debate recurrente en la sociedad española: la convivencia entre la libertad religiosa y el respeto a los derechos reconocidos por las leyes democráticas.
Mientras algunas voces defienden el derecho del sacerdote a expresar sus convicciones religiosas, otras recuerdan que los representantes públicos y las figuras con influencia social tienen una responsabilidad especial a la hora de evitar mensajes que puedan contribuir a la estigmatización de determinados colectivos.
Desde una perspectiva progresista, el episodio vuelve a poner de manifiesto que la igualdad efectiva de las personas LGTBI sigue encontrando resistencias en determinados sectores sociales y religiosos. Precisamente por ello, los colectivos de diversidad consideran que las movilizaciones del Orgullo continúan siendo necesarias para visibilizar la pluralidad de la sociedad y defender derechos que, aunque reconocidos legalmente, siguen siendo cuestionados por algunos discursos públicos.



