La selección española derrotó a Bélgica por 2-1 en los cuartos de final del Mundial 2026 gracias a los goles de Fabián Ruiz y Mikel Merino. De Ketelaere igualó antes del descanso, pero el centrocampista navarro volvió a salir desde el banquillo para decidir una eliminatoria y citar a España con Francia.
España ya está entre las cuatro mejores selecciones del Mundial. La Roja superó este viernes 10 de julio a Bélgica por 2-1 en el estadio de Los Ángeles después de un partido exigente, incómodo por momentos y resuelto nuevamente por Mikel Merino cuando la prórroga comenzaba a asomarse en el horizonte.
Fabián Ruiz adelantó al conjunto español en el minuto 30, Charles De Ketelaere empató para Bélgica antes del descanso y Merino firmó el tanto definitivo en el 88, apenas dos minutos después de incorporarse al terreno de juego. La victoria clasifica a España para una semifinal mundialista por primera vez desde Sudáfrica 2010, campeonato que terminó conquistando.
Luis de la Fuente volvió a sorprender desde la alineación. El seleccionador dejó a Pedri en el banquillo y entregó la titularidad a Fabián Ruiz, una decisión destinada a ganar presencia física, recorrido y llegada desde la segunda línea. En Bélgica, los problemas comenzaron incluso antes del pitido inicial: Youri Tielemans sufrió una lesión durante el calentamiento y tuvo que ser sustituido en el once por Hans Vanaken, mientras Kevin De Bruyne asumió el brazalete de capitán.
España salió a mandar
La selección española comenzó con intención de instalarse en campo contrario. Rodri dirigía la circulación desde la base, Dani Olmo buscaba recibir entre líneas y Lamine Yamal asumía buena parte del desequilibrio por la derecha. Bélgica esperaba más replegada, preparada para acelerar con Jérémy Doku y castigar los espacios que dejaba España al adelantar su defensa.
El dominio español tuvo premio a la media hora. Dani Olmo encontró espacio para finalizar, Courtois rechazó su disparo y Fabián Ruiz apareció atento dentro del área. El centrocampista sevillano recogió el balón y marcó entre las piernas de Timothy Castagne para colocar el 1-0. La apuesta de De la Fuente encontraba una respuesta inmediata en el marcador.
España siguió empujando y Lamine Yamal puso a prueba varias veces a Courtois, pero Bélgica no había renunciado al partido. Doku comenzó a ganar metros y De Bruyne encontró espacios para activar los ataques de los Diablos Rojos.
En el minuto 41, Bélgica castigó una de las pocas concesiones españolas. Castagne progresó por la derecha y puso un centro que Charles De Ketelaere cabeceó a la red. El empate supuso, además, el primer gol recibido por España en el torneo y puso fin a la racha de imbatibilidad de Unai Simón después de 650 minutos.
Bélgica creció tras el descanso
El segundo tiempo comenzó con una España menos precisa. Bélgica adelantó líneas y aprovechó varias pérdidas para amenazar el área de Unai Simón. El guardameta español tuvo que reaccionar en una acción peligrosa que pudo dejar a Trossard en posición de remate.
De la Fuente decidió intervenir. Pedri sustituyó a Fabián Ruiz y Ferran Torres entró por Álex Baena con el objetivo de recuperar el control y aportar mayor profundidad. Bélgica también agitó el encuentro con las entradas de Romelu Lukaku y Axel Witsel.
Doku y De Bruyne fabricaron una de las mejores acciones belgas del segundo periodo, aunque el remate posterior de Maxim De Cuyper terminó en el lateral de la red. España respondió mediante Lamine Yamal, insistente durante toda la noche, pero volvió a encontrarse con Courtois.
El guardameta belga había sostenido a su selección cuando sufrió molestias musculares tras un golpeo largo. Intentó continuar, pero terminó abandonando el césped visiblemente afectado. Senne Lammens ocupó su puesto en una sustitución que terminó condicionando el desenlace.
Merino convierte lo extraordinario en costumbre
Cuando el partido parecía dirigirse hacia la prórroga, Luis de la Fuente volvió a recurrir a Mikel Merino. El centrocampista entró en el minuto 86 y necesitó apenas dos minutos para cambiar la eliminatoria.
Pau Cubarsí avanzó y probó un disparo raso desde fuera del área. El balón botó delante de Lammens, que no consiguió blocarlo. Merino reaccionó antes que la defensa belga, recogió el rechace y marcó el 2-1.
Fue otra aparición decisiva del navarro, autor también del gol de la victoria frente a Portugal en los octavos de final. Merino se convirtió, además, en el primer jugador de la historia del Mundial que marca el tanto ganador en dos eliminatorias diferentes saliendo desde el banquillo.
España todavía tuvo que resistir durante el largo tiempo añadido. Bélgica buscó el empate con Lukaku como referencia, mientras la defensa española trataba de proteger el área. Laporte corrigió una acción comprometida después de una salida imprecisa de Unai Simón y la última tentativa belga no encontró portería.
La Roja volvió a sobrevivir a una eliminatoria cerrada y confirmó que dispone de recursos más allá del once inicial.
Análisis del partido: el banquillo volvió a decidir
El encuentro dejó dos versiones diferentes de España. En el primer tiempo, el equipo consiguió dominar desde la posesión, instalarse en campo rival y encontrar llegadas desde la segunda línea. La presencia de Fabián dio más recorrido al centro del campo y permitió que Dani Olmo jugara más cerca del área.
Bélgica respondió atacando el espacio. Doku fue su principal vía de escape y obligó a España a defender carreras hacia atrás. El gol de De Ketelaere nació precisamente de una acción rápida y de una llegada al área que la defensa española no consiguió controlar.
Tras el descanso, España perdió ritmo y sufrió durante varios minutos. La entrada de Pedri ayudó a recuperar pausa, mientras Ferran Torres aportó amplitud. Sin embargo, el cambio decisivo volvió a ser el de Merino.
El triunfo refuerza una de las principales virtudes de esta selección: la capacidad para encontrar soluciones en el banquillo. Fabián justificó su titularidad con el primer gol y Merino convirtió su breve participación en el billete para semifinales. España disparó 17 veces por las cinco de Bélgica, una diferencia que refleja su mayor insistencia ofensiva, aunque necesitó esperar hasta el tramo final para resolver.
MVP: Lamine Yamal
Lamine Yamal fue reconocido como el mejor jugador del encuentro por su constante capacidad para desequilibrar, atraer rivales y generar situaciones de peligro desde la banda derecha. El extremo fue la principal amenaza española durante buena parte del partido y obligó a Courtois a intervenir en varias ocasiones.
El premio podría haber recaído también en Mikel Merino por su impacto directo en el resultado. Sin embargo, mientras el navarro decidió la eliminatoria con una intervención decisiva, Lamine sostuvo el ataque español durante todo el encuentro y fue el futbolista más persistente en el último tercio.
Declaraciones
Mikel Merino volvió a reivindicar el trabajo previo y rechazó que sus apariciones decisivas sean fruto de la casualidad: “No existen las coincidencias. Cuando entras bien preparado en un partido, las cosas tienden a volver a suceder”. El centrocampista también dejó clara la ambición del grupo: “Estamos a dos partidos de ganar el Mundial y eso es lo que vamos a buscar”.
Luis de la Fuente puso el foco en la implicación colectiva y en la capacidad de los suplentes para asumir su función: “Solo pueden jugar once y entienden el papel que tienen que desempeñar en cada momento”. El seleccionador insistió en que “lo que importa es el equipo” y que todos los futbolistas son importantes, jueguen desde el inicio o no.
Sobre la semifinal, el técnico aseguró que España trabajará para superar a Francia y advirtió de la igualdad del enfrentamiento: “Ellos estarán tan preocupados como nosotros”.
España se cita con Francia
España disputará la semifinal del Mundial frente a Francia el martes 14 de julio en Dallas. La selección francesa alcanzó la penúltima ronda después de derrotar por 2-0 a Marruecos.
Será el primer regreso de España a unas semifinales mundialistas desde 2010 y una nueva prueba para un equipo que continúa invicto y que ha demostrado ser capaz de ganar desde el control, la resistencia y la aportación de su banquillo.



