Las Jaras, Trassierra y Cerro Muriano se convierten cada verano en refugios frente al calor extremo. El alquiler de viviendas con piscina y rodeadas de naturaleza alcanza ya los 850 euros al mes y la oferta disponible disminuye a medida que avanza julio.
Cuando el termómetro supera con facilidad los 40 grados durante varios días seguidos, muchos cordobeses buscan una alternativa para escapar del calor sin abandonar la provincia. Cada verano aumenta la demanda de viviendas de alquiler en las zonas más frescas del término municipal, especialmente en Las Jaras, Trassierra y Cerro Muriano, tres enclaves de la Sierra de Córdoba donde las temperaturas suelen ser varios grados inferiores a las registradas en el casco urbano.
La diferencia térmica, la presencia de vegetación y la posibilidad de disfrutar de una piscina convierten estas urbanizaciones y barriadas en uno de los destinos preferidos para quienes pueden permitirse trasladarse durante los meses de julio y agosto. El resultado es un mercado de alquiler estacional cada vez más activo y con precios que, en algunos casos, alcanzan los 850 euros mensuales por una vivienda unifamiliar con piscina.
Las Jaras, Trassierra y Cerro Muriano, los refugios frente al calor
A apenas unos kilómetros del centro de Córdoba, estas zonas ofrecen un ambiente muy distinto al de la capital durante los episodios de calor extremo.
Las noches suelen ser más suaves gracias a la altitud y a la proximidad de la Sierra Morena, mientras que durante el día la abundancia de arbolado reduce la sensación térmica respecto a los barrios más céntricos.
Por ese motivo, muchas familias optan por alquilar una vivienda durante varias semanas o incluso todo el verano, especialmente cuando cuentan con menores o personas mayores en casa. El objetivo no es únicamente disfrutar de una piscina, sino también poder descansar por la noche sin soportar las temperaturas que caracterizan a la capital cordobesa durante esta época del año.
Alquileres de temporada desde 850 euros al mes
La elevada demanda también se refleja en los precios.
Según la oferta inmobiliaria analizada por Cordópolis, encontrar una vivienda disponible en estas zonas resulta cada vez más complicado conforme avanza el verano. Los anuncios de casas con parcela y piscina parten de unos 850 euros mensuales, aunque el precio puede incrementarse de forma considerable en función del tamaño de la vivienda, el estado de conservación o las prestaciones de la parcela.
La mayor parte de las viviendas ofertadas corresponden a chalés independientes o casas de campo, con amplias zonas exteriores, jardines y piscina privada, unas características muy demandadas durante los meses de mayor calor.
Un fenómeno que se repite cada verano
No se trata de una tendencia nueva, aunque sí cada vez más visible.
Las sucesivas olas de calor registradas en Andalucía durante los últimos veranos han consolidado la costumbre de trasladarse temporalmente a las zonas de sierra cuando las circunstancias económicas y laborales lo permiten.
En barrios como Trassierra o Cerro Muriano, la población aumenta notablemente durante julio y agosto, mientras que en urbanizaciones como Las Jaras muchas viviendas que permanecen prácticamente vacías durante el invierno recuperan actividad coincidiendo con la temporada estival.
El calor también cambia la forma de vivir la ciudad
La búsqueda de estas viviendas forma parte de un cambio más amplio en los hábitos de los cordobeses durante el verano.
Las altas temperaturas modifican horarios, desplazamientos y actividades de ocio. Las calles pierden actividad durante las horas centrales del día y la vida se desplaza hacia primeras horas de la mañana o la noche. Las reuniones familiares y con amigos se trasladan a piscinas, terrazas o parcelas, mientras que quienes pueden permitirse una estancia temporal en la sierra aprovechan esas semanas para reducir la exposición al calor extremo.
Los expertos recuerdan que Córdoba continúa siendo una de las ciudades españolas donde con mayor frecuencia se superan los 40 grados durante el verano, una circunstancia que explica el creciente interés por estas zonas más frescas del término municipal.
Una demanda que seguirá creciendo
Las previsiones meteorológicas apuntan a que las altas temperaturas continuarán siendo habituales durante buena parte del verano andaluz. Ese escenario mantiene la presión sobre un mercado de alquiler estacional muy limitado, donde la oferta disponible disminuye rápidamente conforme avanzan las semanas.
Mientras tanto, Las Jaras, Trassierra y Cerro Muriano consolidan su papel como los principales refugios climáticos de la capital cordobesa, convirtiéndose cada verano en el destino elegido por quienes buscan unos grados menos para hacer más llevaderos los meses más calurosos del año.



