El terremoto en Granada registrado este domingo, 26 de julio, alcanzó una magnitud de 3,6 y se sintió con claridad en la capital y en varios municipios del área metropolitana, donde el 112 Andalucía recibió 44 llamadas sin que consten daños personales ni incidencias materiales relevantes.
Terremoto en Granada con epicentro en el entorno de Armilla
Granada volvió a registrar este domingo un episodio sísmico perceptible por la población después de que un terremoto de magnitud 3,6 se produjera a las 15:39 horas en el área metropolitana de la capital. El movimiento fue localizado en el entorno de Armilla y se dejó sentir en distintos puntos de Granada capital y de la Vega, generando numerosas llamadas de vecinos a los servicios de emergencia.
La información más reciente del Instituto Geográfico Nacional sitúa el seísmo a las 15:39:28 horas al suroeste de Armilla. El organismo le asigna una intensidad máxima de III-IV, un nivel suficiente para que el temblor pudiera ser percibido de forma clara por parte de la población en las localidades próximas al epicentro.
Durante las primeras horas posteriores a un terremoto, los parámetros pueden experimentar ajustes conforme avanza el análisis de los registros recogidos por la Red Sísmica Nacional. Esta revisión técnica explica las posibles variaciones iniciales en datos como la localización, la magnitud o la profundidad del movimiento.
El temblor sorprendió a numerosos vecinos durante la tarde del domingo. Desde diferentes puntos de Granada capital y de municipios del cinturón metropolitano se comunicaron vibraciones en edificios, movimiento de mobiliario y cristales, además de un fuerte estruendo asociado al seísmo.
El 112 Andalucía recibe 44 llamadas tras el seísmo
El Centro de Coordinación de Emergencias 112 Andalucía recibió 44 llamadas relacionadas con el terremoto. Los avisos procedieron tanto de Granada capital como de distintos municipios del entorno metropolitano, donde el movimiento sísmico fue percibido con especial claridad.
Entre las localidades desde las que se realizaron llamadas se encuentran Monachil, Huétor Vega, Maracena, Alhendín, Ogíjares, Cúllar Vega, Vegas del Genil, La Zubia y Armilla. La distribución de los avisos refleja que el episodio fue sentido en una amplia zona de la Vega granadina, aunque no se han comunicado consecuencias personales.
Pese al susto generado entre la población, no consta que el terremoto haya provocado daños personales ni incidencias materiales de consideración. La ausencia de daños relevantes se mantiene como uno de los datos principales del balance tras el seísmo.
El episodio volvió a recordar la sensibilidad sísmica del área metropolitana de Granada, una zona donde los movimientos de baja o moderada magnitud pueden ser percibidos con claridad cuando se producen a poca profundidad o cerca de núcleos habitados.
Dos movimientos posteriores en Armilla y Alhendín
El seísmo de las 15:39 horas no fue el único registrado durante la tarde en el área metropolitana granadina. Solo siete minutos después, a las 15:46 horas, el Instituto Geográfico Nacional detectó un segundo terremoto de magnitud 1,7 situado al sureste de Armilla.
Este segundo movimiento tuvo una profundidad registrada de seis kilómetros y fue de menor entidad que el terremoto principal. Más tarde, a las 16:11 horas, se produjo otro seísmo de magnitud 2,0 localizado al noroeste de Alhendín, también dentro del entorno metropolitano de Granada.
Estos dos movimientos posteriores forman parte de la actividad sísmica registrada en la zona después del temblor principal. Aunque tuvieron menor magnitud, se produjeron en un intervalo corto de tiempo y en áreas próximas, lo que mantuvo la atención sobre la evolución de la actividad sísmica durante la tarde.
Además, durante la mañana del propio domingo el Instituto Geográfico Nacional había detectado pequeños terremotos en otros puntos de la provincia. Entre ellos figuran dos movimientos de magnitud 1,6 en el entorno de Loja: uno a las 12:39 horas al suroeste del municipio y otro a las 13:18 horas al sureste.
Granada, una provincia de elevada actividad sísmica
La sucesión de movimientos no resulta extraña desde el punto de vista geológico. Granada se encuentra en una de las zonas con mayor actividad sísmica de la Península Ibérica, dentro del ámbito de las cordilleras Béticas.
La provincia se sitúa en un territorio marcado por la convergencia entre las placas africana y euroasiática. Esta convergencia continúa actualmente de forma oblicua a una velocidad aproximada de cinco milímetros al año, un proceso que contribuye a explicar la actividad sísmica recurrente en el sureste peninsular.
La cuenca de Granada se caracteriza por registrar numerosos terremotos superficiales de magnitud baja o moderada. Se trata de un comportamiento habitual en esta área, donde pueden producirse episodios perceptibles por la población, especialmente cuando el epicentro se localiza cerca de zonas urbanas.
Esta actividad quedó especialmente patente a comienzos de 2021, cuando el área metropolitana granadina vivió una sucesión de terremotos que mantuvo durante semanas la atención de vecinos y servicios de emergencias. Aquel episodio situó de nuevo la vigilancia sísmica en el centro de la actualidad provincial.
El terremoto de este domingo vuelve a poner el foco en una realidad conocida en Granada: la existencia de una actividad sísmica frecuente, normalmente de baja o moderada magnitud, pero capaz de generar alarma cuando se percibe de forma clara en viviendas, edificios y espacios públicos.
El Instituto Geográfico Nacional mantiene actualizada su red de vigilancia sísmica y advierte de que los datos de terremotos recientes pueden modificarse conforme se revisan y analizan las señales recogidas por las estaciones de la Red Sísmica Nacional.



