Las empresas tecnológicas en Andalucía han alcanzado las 14.661 sociedades de alta y media-alta tecnología tras crecer un 34,3 % desde 2018, un avance que sitúa a estos sectores como una parte cada vez más relevante del tejido productivo andaluz por número de compañías, empleo, inversión en I+D e innovación empresarial.
Empresas tecnológicas en Andalucía con 14.661 sociedades
Andalucía cuenta con 14.661 empresas de alta y media-alta tecnología, 3.747 más que en 2018. La cifra supone un crecimiento del 34,3 % en cinco años y confirma el avance de un segmento empresarial que gana peso dentro de la economía autonómica.
El aumento registrado en Andalucía se sitúa casi al doble del crecimiento observado en el conjunto de España, lo que refuerza la relevancia del dato desde el punto de vista económico. No se trata únicamente de una mejora estadística, sino de una señal sobre la evolución de sectores vinculados a actividades industriales y de servicios con mayor intensidad tecnológica.
El concepto de alta y media-alta tecnología agrupa ramas de actividad que combinan empresas manufactureras y servicios avanzados. En este ámbito se incluyen indicadores relacionados con número de empresas, empleo, cifra de negocios, valor añadido, gasto en I+D, innovación y otros parámetros utilizados para medir la evolución tecnológica del tejido productivo.
El dato andaluz resulta especialmente relevante porque permite observar una transformación gradual en la estructura empresarial. Andalucía sigue manteniendo el peso de actividades tradicionales, pero el crecimiento de las empresas tecnológicas muestra una ampliación de la base económica hacia sectores con mayor componente de conocimiento, digitalización, innovación y capacidad de generar empleo cualificado.
Más empleo en sectores de alta y media-alta tecnología
El crecimiento empresarial ha venido acompañado de un incremento notable del empleo. Los sectores de alta y media-alta tecnología empleaban en 2024 a 172.600 personas en Andalucía, un 38,1 % más que en 2018.
Este avance sitúa a estas actividades en torno al 5 % del empleo total andaluz. La comparación permite dimensionar el cambio: su peso se acerca al de sectores tradicionales como la construcción, que representa alrededor del 7 %, o la agricultura, con el 6,9 %.
La evolución del empleo tecnológico aporta una lectura económica de fondo. El crecimiento de estas actividades no se limita al número de empresas creadas o activas, sino que se traduce también en más puestos de trabajo. La clave para próximos análisis estará en conocer la distribución territorial de ese empleo, el tipo de ocupaciones generadas y el peso real de los perfiles técnicos, industriales, científicos, digitales y de gestión vinculados a estas empresas.
El dato también abre una línea de seguimiento sobre la calidad del empleo, la capacidad de retención de talento y la conexión entre empresas, universidades, centros tecnológicos y formación profesional. La consolidación del tejido tecnológico dependerá no solo del número de sociedades, sino también de su capacidad para crecer, innovar, exportar, contratar perfiles especializados y mantenerse en el tiempo.
Crece el gasto en I+D y en innovación empresarial
La expansión del sector tecnológico andaluz también se refleja en la inversión. El gasto en I+D ha aumentado un 56,1 % entre 2018 y 2024, mientras que el gasto en innovación empresarial ha crecido un 47,6 % en el mismo periodo.
Estos indicadores son especialmente relevantes porque miden una dimensión distinta al número de empresas. Una comunidad puede ganar compañías sin que necesariamente aumente su esfuerzo innovador. En este caso, los datos apuntan a una evolución simultánea en empresas, empleo, I+D e innovación, cuatro variables que permiten evaluar con mayor precisión la transformación del tejido económico.
La metodología estadística de los Indicadores de Alta Tecnología del INE considera estos sectores y productos como actividades de alta tecnología de acuerdo con criterios de referencia internacional, e incluye variables como gastos, personal, ocupados, cifra de negocios, valor de producción, valor añadido, número de empresas e intensidad en innovación. El INE precisa que se trata de una estadística de síntesis con periodicidad anual y ámbito estatal.
Una noticia económica con recorrido territorial
El valor informativo de estos datos no termina en el balance autonómico. La cifra de 14.661 empresas tecnológicas en Andalucía abre una segunda lectura periodística: dónde se están creando esas empresas y en qué provincias se concentra el crecimiento.
Ese análisis territorial permitiría saber si el aumento se distribuye de forma equilibrada o si está especialmente vinculado a polos urbanos, parques tecnológicos, entornos universitarios, áreas industriales o provincias con mayor presencia de servicios avanzados. También ayudaría a identificar qué ramas tiran del crecimiento: industria avanzada, actividades digitales, servicios técnicos, innovación empresarial, biotecnología, aeroespacial, energías, consultoría tecnológica u otros segmentos incluidos dentro de la clasificación estadística.
La información disponible permite afirmar que Andalucía ha reforzado su base empresarial tecnológica desde 2018, con más empresas, más empleo y más gasto en I+D e innovación. El siguiente paso periodístico sería descender al mapa provincial para conocer dónde se localiza este avance y qué territorios están concentrando la creación de nuevas actividades de alta y media-alta tecnología.



