La Diputación, junto a COAG y UPA, impulsa un plan pionero para frenar el impacto de esta especie invasora en los colmenares gaditanos.
La provincia de Cádiz ha dado un paso al frente en la lucha contra el avispón oriental, una especie invasora que se ha convertido en una de las principales amenazas para la apicultura y la biodiversidad en Andalucía. La Diputación de Cádiz, en colaboración con las organizaciones agrarias COAG y UPA, ha reforzado en 2026 un programa de control que ya comenzó el pasado año y que busca contener la expansión de este insecto con métodos sostenibles y coordinados.
El avispón oriental, catalogado oficialmente como especie invasora en España desde mayo de 2025, representa un riesgo creciente no solo para las abejas melíferas, sino también para el equilibrio ecológico y la economía agrícola de la provincia.
Una amenaza directa para las abejas y la producción de miel

El principal impacto de esta especie se concentra en los colmenares. El avispón oriental actúa como depredador directo de las abejas, provocando importantes pérdidas en las colonias y, en los casos más graves, la desaparición completa de colmenas.
Este problema tiene una dimensión económica significativa. El sector apícola en Cádiz cuenta con alrededor de 60.000 colmenas, de las cuales cerca del 60% se concentran en el municipio de Prado del Rey, en la Sierra gaditana.
Según estimaciones del sector, la apicultura genera en la provincia unos 6 millones de euros, lo que convierte a esta actividad en un pilar importante del tejido agrícola local.
La expansión del avispón oriental pone en riesgo no solo la producción de miel, sino también el papel fundamental de las abejas como agentes polinizadores, esenciales para numerosos cultivos.
Un plan pionero basado en la experiencia de 2025
Las primeras actuaciones para combatir esta plaga se iniciaron en 2025, cuando la Diputación de Cádiz, a través de su área de Desarrollo Rural, respondió a la demanda de los apicultores de la provincia.
Bajo la coordinación de COAG, se puso en marcha un proyecto piloto que ha permitido avanzar en el conocimiento de la especie y en la identificación de métodos eficaces para su control.
Los resultados obtenidos han sido especialmente positivos. Entre las técnicas utilizadas, destaca el uso de la trampa conocida como BeeVital, que ha demostrado ser especialmente eficaz para capturar reinas de avispón oriental en primavera y otoño.
En algunos casos, estas trampas han logrado capturar hasta 20 reinas en un solo dispositivo, un dato relevante teniendo en cuenta que cada reina puede dar lugar a una nueva colonia.
400 trampas y nuevas líneas de actuación en 2026

A partir de los resultados del año anterior, el programa se ha ampliado en 2026 con nuevas acciones centradas en dos líneas principales:
- la instalación de 400 trampas en distintos puntos de la provincia entre abril y octubre
- la localización y eliminación de nidos de avispón oriental
Para ello, se ha seleccionado una muestra de 10 agricultores que gestionan conjuntamente unos 50 colmenares distribuidos por la provincia.
Este enfoque permite trabajar sobre el terreno con datos reales y evaluar el impacto de las medidas adoptadas.
Formación especializada para actuar contra la plaga
Una de las novedades de este año es la incorporación de la organización agraria UPA al proyecto, que será la encargada de impartir formación específica para la eliminación de nidos.
Estos cursos, previstos para después del verano, estarán orientados a la obtención del certificado de aplicador de biocidas para higiene veterinaria, una formación necesaria para manipular los productos utilizados en el control de esta especie.
Las acciones formativas estarán homologadas por el Instituto de Investigación y Formación Agraria y Pesquera de Andalucía (IFAPA) y se ajustarán a la normativa vigente.
Además, incluirán contenidos específicos sobre la biología del avispón oriental, con el objetivo de mejorar el conocimiento de la especie y optimizar las estrategias de intervención.
Un problema que trasciende la agricultura
Aunque el impacto más visible del avispón oriental se produce en la apicultura, sus efectos van más allá del ámbito agrícola.
Esta especie también puede afectar a otros insectos polinizadores y, en determinados casos, representar un riesgo para la salud humana, especialmente en zonas rurales o próximas a núcleos de actividad agraria.
Por ello, las administraciones consideran fundamental actuar de forma preventiva y coordinada para evitar que su expansión alcance niveles más difíciles de controlar.
Cádiz, referente en la lucha contra especies invasoras
Los avances logrados en la provincia están siendo considerados como un ejemplo a nivel nacional. La información obtenida en el marco de este proyecto se está compartiendo con expertos especializados en el estudio de esta especie, lo que refuerza el papel de Cádiz como territorio pionero en su control.
Desde COAG destacan que los resultados obtenidos hasta ahora son “muy positivos tanto cualitativa como cuantitativamente”, lo que abre la puerta a seguir desarrollando nuevas estrategias en los próximos años.
Un reto para el futuro del campo
La lucha contra el avispón oriental pone de manifiesto uno de los grandes retos del sector agrario en la actualidad: la adaptación a nuevas amenazas derivadas del cambio climático, la globalización y la introducción de especies invasoras.
En este contexto, la colaboración entre administraciones, organizaciones agrarias y profesionales del sector se presenta como una herramienta clave para garantizar la sostenibilidad de la actividad agrícola y la protección del medio ambiente.



