Federación ASEM y COCEMFE reclaman que se reconozca este derecho a personas con enfermedades que reducen la esperanza de vida.
El debate sobre la protección social de las personas con enfermedades crónicas y discapacidades vuelve a situarse en el centro de la agenda política. La Federación Española de Enfermedades Neuromusculares (ASEM) ha reclamado al Gobierno que apruebe la ampliación del acceso a la jubilación anticipada para seis nuevas patologías, en una medida que consideran “urgente” ante el impacto que estas enfermedades tienen en la calidad y la esperanza de vida de quienes las padecen.
La petición se sustenta en los informes remitidos por la Confederación Española de Personas con Discapacidad Física y Orgánica (COCEMFE) al Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, en los que se argumenta la necesidad de incorporar estas patologías al listado que permite acceder a la jubilación anticipada en personas con un grado de discapacidad igual o superior al 45%.
Seis enfermedades en el centro de la reclamación
Las patologías cuya inclusión se solicita son:
- artritis reumatoide
- ataxia de Friedrich
- lupus eritematoso sistémico
- paraparesia espástica familiar
- encefalomielitis miálgica
- ataxia SCA3
Estas enfermedades comparten un denominador común: generan una importante carga funcional, pérdida de autonomía y, en muchos casos, una reducción significativa de la esperanza de vida.
Los informes presentados recogen evidencia científica que respalda esta situación, un requisito clave según la normativa vigente para poder acceder a este tipo de jubilación anticipada.
Una medida de justicia social
Desde el movimiento asociativo se insiste en que la ampliación de este derecho no es solo una cuestión técnica, sino una medida de justicia social.
El presidente de COCEMFE, Anxo Queiruga, ha subrayado que se trata de garantizar una protección adecuada a personas cuya situación de salud dificulta el mantenimiento de una vida laboral en condiciones normales.
“Es fundamental que las personas con estas patologías puedan acceder a la jubilación anticipada teniendo en cuenta su realidad específica”, ha señalado, destacando la necesidad de adaptar el sistema de protección social a las condiciones reales de los pacientes.
El precedente de 2025: siete patologías aprobadas
La reclamación llega tras un avance significativo producido en 2025, cuando COCEMFE logró la aprobación de siete nuevas patologías dentro del sistema de jubilación anticipada.
Entre ellas se encuentran:
- espina bífida
- enfermedad de Párkinson
- distrofia miotónica tipo 1
- enfermedad de Huntington
- esclerosis sistémica
- amiloidosis por transtiretina
- enfermedad renal crónica avanzada
Sin embargo, este avance aún no se ha hecho plenamente efectivo, ya que está pendiente de ratificación definitiva por parte del Gobierno y de su publicación en el Boletín Oficial del Estado (BOE).
Por ello, desde las organizaciones implicadas se reclama también celeridad en los trámites administrativos, para que estos derechos puedan aplicarse cuanto antes.
Enfermedades invisibles y alto impacto
Uno de los aspectos que subrayan las entidades es la falta de visibilidad de muchas de estas patologías, especialmente las neuromusculares.
Se trata de más de 150 enfermedades, en su mayoría de origen genético y carácter progresivo, que provocan pérdida de fuerza muscular, discapacidad y dependencia.
En España, se estima que más de 60.000 personas conviven con este tipo de enfermedades, muchas de ellas con escasas opciones de tratamiento y sin soluciones curativas.
Más del 50% de los casos se manifiestan durante la infancia, lo que agrava el impacto a lo largo de la vida de los pacientes y sus familias.
Un sistema que debe adaptarse
La reivindicación pone de relieve una cuestión de fondo: la necesidad de que el sistema de Seguridad Social evolucione para adaptarse a realidades cada vez más diversas.
Las organizaciones sociales defienden que los criterios actuales deben ampliarse para contemplar situaciones en las que la capacidad laboral se ve claramente limitada por la enfermedad, incluso antes de alcanzar la edad ordinaria de jubilación.
En este sentido, la inclusión de nuevas patologías en el sistema no solo supone un reconocimiento legal, sino también un paso hacia un modelo más inclusivo.
El papel del movimiento asociativo
El avance en este tipo de derechos ha sido posible, en gran medida, gracias al trabajo del movimiento asociativo.
En el caso de estos informes, han participado entidades como FELUPUS, la Asociación Española de Paraparesia Espástica Familiar (AEPEF), COGAMI, FEDAES, LIRE y CONFESQ, entre otras.
Desde ASEM se valora especialmente este esfuerzo colectivo, que permite trasladar a las instituciones la realidad de miles de personas afectadas.
Un reto pendiente para el Gobierno
La decisión final sobre la ampliación de estas patologías recae ahora en el Gobierno, que deberá evaluar los informes y determinar su inclusión en el sistema.
Mientras tanto, las organizaciones sociales insisten en que la medida no puede demorarse, ya que afecta directamente al bienestar de personas que enfrentan situaciones de alta vulnerabilidad.
La aprobación de esta ampliación supondría un paso importante en la consolidación de un sistema de protección social más justo y adaptado a las necesidades reales de la población.



