Los socialistas reivindican el legado del memorialista Francisco Espinosa y piden que la ciudad elimine los últimos símbolos ligados a la represión franquista
El debate sobre la memoria democrática ha vuelto a situarse en el centro de la actualidad malagueña. El PSOE de Málaga ha reclamado al Ayuntamiento la retirada del callejero de los nombres de Carlos Haya y Joaquín García Morato, dos militares vinculados al bando sublevado durante la Guerra Civil, al considerar que su permanencia en espacios públicos es incompatible con la legislación memorialista vigente.
La petición se produjo durante el homenaje celebrado en el Parque de San Rafael en recuerdo de Francisco Espinosa Jiménez, histórico presidente de la Asociación contra el Silencio y el Olvido y una de las figuras más relevantes en la investigación de la represión franquista en Málaga. Durante el acto se descubrió una placa conmemorativa junto a la pirámide memorial levantada sobre una de las mayores fosas comunes de Europa.
San Rafael, símbolo de la memoria democrática
El portavoz socialista en el Ayuntamiento de Málaga, Mariano Ruiz, destacó la labor desarrollada durante décadas por Francisco Espinosa y otros investigadores para recuperar la memoria de miles de víctimas de la represión franquista.
Según recordó, los trabajos impulsados en San Rafael permitieron documentar más de 4.300 víctimas y recuperar cerca de 3.000 cuerpos, convirtiendo este enclave en uno de los principales referentes de la memoria histórica en España.
Para el PSOE, el reconocimiento a quienes trabajaron por esclarecer estos hechos debe ir acompañado de medidas concretas que eliminen del espacio público aquellos elementos que aún homenajean a figuras relacionadas con el golpe de Estado de 1936 y la dictadura franquista.
La petición de retirar los nombres de Carlos Haya y García Morato
Durante el homenaje, Mariano Ruiz defendió que mantener en el callejero nombres asociados a dirigentes militares del franquismo constituye una «anomalía democrática» y pidió al Ayuntamiento que actúe en cumplimiento de la Ley de Memoria Democrática.
Los socialistas sostienen que Carlos Haya, piloto del bando sublevado, está vinculado por diversos historiadores y asociaciones memorialistas a las operaciones aéreas desarrolladas durante la ofensiva sobre Málaga y a los bombardeos relacionados con el episodio conocido como La Desbandá, la huida masiva de población civil por la carretera entre Málaga y Almería en febrero de 1937.
Respecto a Joaquín García Morato, considerado uno de los principales pilotos de caza del ejército franquista, el PSOE recuerda su participación en la campaña militar que culminó con la caída de Málaga y cuestiona que una de las principales avenidas de acceso al aeropuerto continúe llevando su nombre.

El precedente del antiguo Hospital Carlos Haya
La reivindicación socialista recuerda que Málaga ya dio un paso en esta dirección hace más de una década.
El antiguo Hospital Carlos Haya cambió oficialmente su denominación en 2013 para pasar a llamarse Hospital Regional Universitario de Málaga, aunque una importante avenida de la ciudad continúa conservando el nombre del aviador.
En los últimos años, numerosos municipios españoles han modificado su callejero para adaptarlo a la legislación sobre memoria democrática, sustituyendo denominaciones relacionadas con responsables del régimen franquista por otras vinculadas a figuras de carácter civil, cultural o democrático.
Una antigua prisión como espacio de memoria
Junto a la retirada de estos nombres, el PSOE de Málaga ha vuelto a reclamar que la antigua Prisión Provincial de Cruz de Humilladero sea declarada Lugar de Memoria Histórica.
La formación defiende que este espacio se destine a actividades culturales, educativas y de divulgación histórica, preservando el recuerdo de quienes sufrieron la represión durante la dictadura y evitando que el inmueble tenga un uso exclusivamente privado.
Un homenaje con una dimensión personal
El acto celebrado en San Rafael tuvo también un componente especialmente emotivo. Mariano Ruiz recordó que entre los restos recuperados en las exhumaciones se encontraba su bisabuelo, Tomás Cuadra Maldonado, una de las víctimas de la represión franquista.
El portavoz socialista afirmó que iniciativas como las desarrolladas en San Rafael permiten devolver dignidad a quienes fueron asesinados y silenciados durante décadas, además de fortalecer el compromiso democrático con la verdad, la justicia y la reparación.
La reclamación para modificar el callejero se suma así a un debate que continúa abierto en numerosas ciudades españolas sobre la permanencia de símbolos y denominaciones vinculadas a la dictadura, una cuestión que sigue generando discusión política y social décadas después del final del franquismo.



