El Puerto de Almería ha sacado a licitación por 1.893.958 euros la renovación de las pasarelas 2 y 3 del Muelle de Ribera II, utilizadas para el embarque y desembarque de pasajeros. Las instalaciones, con unos treinta años de antigüedad, presentan un deterioro avanzado por el uso intensivo y la exposición al ambiente marino, por lo que serán sometidas a una reforma integral que también mejorará la accesibilidad, la seguridad y la comodidad de los viajeros.
Puerto de Almería licita por 1,9 millones la reforma de dos pasarelas
La Autoridad Portuaria de Almería ha sacado a licitación la renovación de las pasarelas 2 y 3 del Muelle de Ribera II, dos galerías elevadas que conectan la Estación Marítima con la zona de atraque de los buques y que se utilizan para el embarque y desembarque de pasajeros.
El presupuesto de licitación asciende a 1.893.958 euros. La actuación se plantea como una intervención de mayor alcance que las reparaciones parciales realizadas hasta ahora, debido al estado de deterioro que presentan las instalaciones tras aproximadamente tres décadas de servicio.
Las pasarelas objeto del proyecto forman parte del recorrido elevado que permite a los pasajeros desplazarse entre la terminal marítima y los buques sin interferir con la circulación de vehículos ni con las operaciones portuarias que se desarrollan en el muelle. Esta separación de flujos resulta relevante para mantener la seguridad y la organización de la actividad en una zona donde coinciden movimientos de viajeros, vehículos y servicios vinculados a las escalas marítimas.
El proyecto contempla actuar sobre una superficie superior a 2.400 metros cuadrados, a lo largo de un recorrido de casi 400 metros. La intervención se centrará en la envolvente exterior de las pasarelas, sin sustituir la estructura principal ni las plataformas de tránsito, que se conservarán dentro del diseño previsto.
Renovación de cubiertas y cerramientos deteriorados
Los trabajos previstos incluyen el desmontaje de los elementos exteriores deteriorados y su sustitución por nuevas cubiertas y cerramientos. La reforma mantendrá la estructura principal de las pasarelas y sus plataformas de paso, pero renovará los componentes más afectados por el envejecimiento, la corrosión y la exposición continuada al ambiente marino.
La nueva envolvente incorporará laterales acristalados, elementos metálicos resistentes a las condiciones propias del entorno portuario y aislamiento térmico. Con ello, la Autoridad Portuaria busca mejorar tanto la conservación de las instalaciones como las condiciones de uso para los pasajeros.
La actuación incluirá además la instalación de iluminación LED, una medida orientada a actualizar las condiciones de visibilidad en el recorrido. También se introducirán mejoras en la ventilación natural, con el objetivo de favorecer una circulación más adecuada del aire en el interior de las galerías.
La reforma prevista tendrá características similares a las de la pasarela número 6, que ya fue renovada. Esta referencia permitirá mantener una línea homogénea en la modernización de las infraestructuras de embarque y desembarque de la Estación Marítima.
Mejora de la accesibilidad y la seguridad de los viajeros
Además de resolver los problemas de conservación, el proyecto persigue mejorar la comodidad y la seguridad de los usuarios. Las actuaciones incluyen medidas para eliminar barreras arquitectónicas y actualizar los sistemas de señalización y vigilancia.
La mejora de la accesibilidad es uno de los elementos relevantes de la intervención, ya que las pasarelas forman parte del itinerario utilizado por los pasajeros para llegar hasta los buques o regresar a la terminal. La adaptación de estos recorridos permite facilitar el tránsito de personas con movilidad reducida o con necesidades específicas durante el embarque y desembarque.
La actualización de la señalización contribuirá a ordenar mejor los desplazamientos dentro de las galerías elevadas. Por su parte, la mejora de los sistemas de vigilancia se incorpora como parte de la renovación funcional del espacio, vinculada a la seguridad de los viajeros y al control de los accesos.
El mantenimiento del recorrido elevado permitirá conservar la separación entre los movimientos peatonales y la actividad operativa del muelle. Esta configuración seguirá evitando interferencias con la circulación de vehículos y con las operaciones portuarias, un aspecto especialmente importante en una infraestructura que debe compatibilizar el tránsito de pasajeros con el funcionamiento ordinario de la zona de atraque.
Una intervención motivada por la antigüedad y el uso intensivo
El deterioro de las pasarelas se relaciona con varios factores acumulados. Entre ellos figuran la antigüedad de las estructuras, la exposición permanente al ambiente marino y el uso intensivo asociado a las operaciones de embarque y desembarque.
Tras cerca de treinta años de servicio, las instalaciones presentan un estado que hace necesaria una actuación de renovación más amplia. Las reparaciones parciales realizadas hasta ahora no resultan suficientes para responder a las necesidades actuales de conservación y adaptación de las pasarelas.
La reforma también responde a la necesidad de adecuar las infraestructuras portuarias a las operaciones de buques de mayor capacidad. La evolución de la actividad marítima exige que los espacios destinados al tránsito de pasajeros mantengan condiciones adecuadas de seguridad, accesibilidad y funcionalidad.
El plazo de ejecución previsto es de seis meses. Ese periodo comenzará a computarse conforme a las condiciones del contrato una vez que se formalice y se inicien las obras. La actuación se encuentra actualmente en fase de licitación, por lo que todavía no debe considerarse una obra adjudicada ni iniciada.



